Ahora redoblar la resistencia

Por: Patria Grande | 25 de octubre de 2017

“Luchar, vencer, caerse, perder, levantarse; volver a luchar, vencer, caerse y volver a levantarse. Ese es nuestro destino hasta que terminen nuestras vidas.” Con estas palabras, el vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera sintetizaba hace unos meses la filosofía de la militancia popular, más necesaria que nunca ante tiempos de retroceso como el que estamos viviendo en nuestro país y en nuestro continente.

Indudablemente, el triunfo contundente del macrismo en las elecciones del 22 de octubre pone la segunda parte del mandato del presidente bajo el signo de un respaldo social que modifica la situación política argentina. En efecto, a pocas horas de conocido el escrutinio, Macri instaló en la agenda pública el “reformismo permanente”, es decir que comunicó la decisión de su gobierno de avanzar en las reformas neoliberales que acordó con los sectores más privilegiados de nuestro país y del exterior.

Previsiblemente, veremos en las próximas semanas el anuncio de reformas al menos en los ámbitos laboral, impositivo, previsional y electoral, quizás en algunos otros también. El presidente convocó a un “gran acuerdo nacional” con gobernadores, legisladores, empresarios, sindicalistas, jueces y otros sectores sociales, con los que busca acordar el paquete de reformas. A pesar de que en general los “opositores” que privilegiaron el “diálogo” fueron castigados en las urnas, no cuesta imaginar respuestas amigables frente a esta convocatoria.   

Se abre un período en el que será necesario redoblar los esfuerzos para resistir la ofensiva neoliberal: retomar la fuerza de las multitudinarias movilizaciones callejeras, apostar a la más amplia unidad defensiva, fomentar la articulación y la unidad entre las fuerzas populares, apostar a construir una alternativa política.

No todas son pálidas. Ninguneadas por los grandes medios de comunicación, buenas noticias llegan de las recientes elecciones de gobernadores en Venezuela, que demostraron la vitalidad de la Revolución Bolivariana como opción de democracia y de paz. Más temprano que tarde, la lucha de los pueblos latinoamericanos encontrará el camino para reagruparse y recuperar un sendero de ofensiva.

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