Ante las próximas elecciones: Un debate de Patria Grande y del conjunto del campo popular

Por: Patria Grande | 14 de junio de 2017

Desde diciembre de 2015 la Argentina sufre las consecuencias de un gobierno nítidamente antipopular. Mauricio Macri y Cambiemos expresan, -lo dijimos en ese momento y los hechos lo reafirman hoy-, una ofensiva descarnada del empresariado contra los trabajadores y trabajadoras. Todo su programa económico, su visión de la política, sus valores éticos y culturales, chocan de frente contra cualquier interés popular. Vienen a aumentar la rentabilidad capitalista, a hacernos retroceder en nuestras conquistas y derechos, y a alinear a nuestro país con lo peor de la derecha continental y el imperio del norte.

Sin embargo, nuestro pueblo está de pie. Cada una de las medidas reaccionarias de Cambiemos ha enfrentado una enorme resistencia, y las calles y las plazas han sido desbordadas una y otra vez por la movilización popular. Marzo fue el punto más alto de nuestras movilizaciones, animadas por la huelga docente, el movimiento de mujeres, las organizaciones de la economía popular y la bronca del conjunto de los laburantes, que terminó en un paro general. Luego, la movilización contra el 2×1 de la Corte demostró que no vamos a permitir ni el olvido, ni el perdón, ni la reconciliación. Y en estos días, Córdoba se encontró conmovida por una extraordinaria huelga del transporte, a la que Mestre sólo atinó a responder con la Gendarmería.

A pesar de estas resistencias hemos sufrido retrocesos. El terreno en el cual tenemos que desplegar la lucha es hoy más desfavorable que ayer. Por eso Patria Grande viene planteando la más amplia unidad de acción para resistir el ajuste y defender nuestros derechos. Esta unidad ha tenido concreciones parciales, muchas veces insuficientes, y es una de las cuentas pendientes que tenemos las organizaciones populares.

Sin embargo, el nuevo escenario político no sólo nos plantea el desafío de resistir en unidad, sino también el de debatir cuáles son las condiciones que nos pueden permitir construir una alternativa popular frente a Cambiemos. Esto supone discutir el balance de las experiencias políticas más recientes en Argentina y América Latina, para identificar limitaciones y posibles vías de superación. Implica también explicar por qué expresiones electorales de derecha triunfaron, y hacerlo sin recurrir al simple latiguillo del poder mediático. También pensar cómo una nueva alternativa popular se vincula con el acumulado, las propuestas y los liderazgos del kirchnerismo y diversas expresiones peronistas que hoy se encuentran en la oposición.

Nuestras diferencias, nuestra crisis

Estos debates, que están presentes en el conjunto del campo popular, vienen dándose con mucha intensidad al interior de Patria Grande. Somos una experiencia jóven que, todavía en proceso de consolidación organizativa e identitaria, se vio enfrentada a un situación política difícil para la militancia y adversa para el conjunto de nuestro pueblo. Y no nos escondimos. Seguimos organizando y luchando con nuestro pueblo, al mismo tiempo que intentamos dar colectivamente estos debates. Nuestro desafío hoy es redefinir cómo se articulan en esta situación los objetivos estratégicos de la izquierda popular, que tienen como horizonte el antiimperialismo, el feminismo y un socialismo para el siglo XXI.

Estas discusiones tuvieron un nuevo momento de desarrollo y pudieron ser identificadas con mayor claridad en la preparación de nuestro Plenario Nacional de Delegados y Delegadas Extraordinario, que se reunió en la Ciudad de Lanús el 18 y 19 de marzo pasado. Nuestra conclusión fue que las diferencias políticas de cierta importancia, que se venían expresando en relación a decisiones fundamentalmente tácticas, habían tendido a consolidarse y podían tener implicancias estratégicas y de proyecto político. Fue así que, armados con una serie de acuerdos para la coyuntura, nos propusimos desplegar un debate político profundo en el conjunto de nuestra militancia de cara a un nuevo plenario a realizarse a principios de 2018.

Lamentablemente esto no fue posible. La realidad ordena y desordena, y pocas veces toma en consideración “los tiempos de las organizaciones”. La necesidad de asumir definiciones importantes frente al escenario electoral precipitó el debate y profundizó las diferencias. En concreto, nuestra organización no fue capaz de construir consensos respecto de la conformación de una alianza electoral que incluye al Frente para la Victoria en la Ciudad de Buenos Aires. Después de haberlo discutido con opiniones diversas entre nuestra militancia, la posición de avanzar con esta propuesta fue mayoritaria en la regional en cuestión, y minoritaria en las instancias nacionales de Patria Grande. Esto supuso una crisis de magnitud, no sólo por la definición electoral en sí, sino por los significados que cada compañero y compañera le da a la misma, en el marco del debate estratégico en curso.

La propuesta

Como conducción nacional de Patria Grande asumimos que una etapa de la discusión en curso ha sido superada. No vemos posible resolver las diferencias que se han expresado limitandonos al debate de ideas al interior de nuestra organización. Creemos que la única forma de darle continuidad es haciéndola pública y abierta hacia el conjunto del campo popular, y realizando diversas experiencias que nos permitan desarrollar la crítica-práctica con nuestro pueblo. Es por eso que, sin ser un acuerdo de la mayoría de la organización, la regional CABA desarrollará una experiencia política particular. Es por eso también que el conjunto de las posiciones políticas y orientaciones que conviven hoy en nuestra organización se expresarán públicamente en distintas experiencias y opiniones, siempre de manera respetuosa y constructiva hacia nuestros compañeros y compañeras.

Somos conscientes de la dificultad del momento, pero valoramos demasiado la construcción militante de Patria Grande como para bajar los brazos. Sabemos que se trata de una experiencia inédita y compleja, que tendrá muchos obstáculos en el camino. Sin embargo, aspiramos también a colaborar en la construcción de nuevas culturas para el debate en el campo popular y la izquierda, donde las discusiones se puedan dar con argumentos y no con insultos o etiquetas, sean abiertas, democráticas y colectivas, y busquen preservar siempre los mayores niveles de unidad posible, aún frente a diferencias de mucha importancia.

Vamos a hacer todos los esfuerzos posibles para mantener la militancia conjunta y fortalecer las construcciones de base. Mientras se desarrolle el debate público y las distintas experiencias político-electorales, seguiremos trabajando igualmente para sostener y fortalecer la construcción de base en la economía popular, en el movimiento estudiantil, el movimiento de mujeres, en los sindicatos, en los territorios y en cada lugar donde nuestro pueblo resiste.

Frente a Macri, frente a la ofensiva de la derecha, más militantes que nunca. La izquierda popular es un proyecto que merece existir, más allá de las diferencias que tengamos hoy respecto de las vías para su concreción. Vamos a poner todos los días la paciencia necesaria para construir una organización capaz de aportar a la liberación de nuestro pueblo, vamos a hacerlo con la convicción de que si el presente es de lucha el futuro será nuestro y en unidad.

Mesa Ejecutiva Nacional de Patria Grande

14 de junio de 2017