Avanza la izquierda popular en la UNSE

Por: Lorena Arambuena | 23 de noviembre de 2017

El 8 de noviembre se llevaron a cabo las elecciones para Consejos Directivo y Superior en la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE). Por esos días, también se eligieron las autoridades de los centros de estudiantes de las facultades de Exactas y Agronomía, Humanidades y Forestales.

En el marco de unas elecciones de autoridades caracterizadas como “atípicas” por el abrumador consenso que generó uno de los tres candidatos dentro de la Comunidad Universitaria, el cual le permitió quedarse con 49 de las 56 unidades de sufragio, surgió electa la fórmula integrada por el Ing. Héctor Rubén Paz (actual decano de la Facultad de Exactas) y la Lic. María Díaz (actual secretaria de Administración de la UNSE). Dicha dupla fue apoyada por LA MELLA que, tras ocho años de existencia como organización en la UNSE, no se había expresado aún en elecciones para esta categoría. La decisión fue tomada por el conjunto de la militancia en el marco de un contexto político nacional que viene profundizando los ataques a la universidad pública. Se llevaron a cabo un conjunto de compromisos con los candidatos electos, entre los que se encuentran la eliminación de todo arancelamiento de las carreras a distancia, una mayor representatividad estudiantil en los órganos de cogobierno, el comedor propio, la inserción de becarios CONICET como trabajo calificado para cargos docentes, la puesta en marcha del Programa de Géneros y Violencias, el aumento de becas estudiantiles, la defensa plena de la educación pública, gratuita y de calidad en constante y responsable vinculación con la sociedad y el territorio regional.

Respecto de las elecciones estudiantiles, en tres facultades las listas que conducían renovaron sus mandatos: en la Facultad de Exactas, la lista UNESI (Unión de Estudiantes Independientes, cercana al MPE tiempo atrás); en la Facultad de Agronomía, la lista UNE (Unión Estudiantil, ex MNR-PS más independientes); y, en la Facultad de Forestales, la lista Renoval (cercana al oficialismo universitario). En Humanidades, la facultad más grande que nuclea las carreras de sociales, económicas y de la salud, La Mariátegui (LA MELLA) logró recuperar la conducción del CEFH, esta vez en un frente con el FUNyP (Frente por la Unidad Nacional y Popular), que estaba en manos de la Franja Morada luego de haberlo recuperado hace apenas un año.  Esta victoria se dio en un marco de fuerte polarización: el frente ganador obtuvo 994 votos (48,82%) frente a 917 votos (45,04%) de la Franja Morada Línea Reformista.

En 2015, desde La Mariátegui habíamos conseguido, por primera vez, ser primera fuerza y llevamos adelante durante 2016 una gestión cuyos ejes nodales fueron la implementación del presupuesto participativo, una significativa mejora en los servicios, un incremento en las “becas apunte”, la democratización de la Comisión Directiva, iniciativas conjuntas con conducciones de otras facultades y una fuerte presencia gremial y colaborativa con los claustros docente y no docente. Por otra parte, reafirmamos nuestra supremacía en los órganos de cogobierno al resultar primera fuerza en el Consejo Directivo por sexto año consecutivo: 3 bancas (65,15%) para nuestro frente y 1 banca (34,85%) para Franja. Asimismo, resultamos primera fuerza en el Consejo Superior: 2 bancas (42,46%) para el Frente “La Mariátegui – La Mella Agronomía – Renoval – Nueva Convergencia – FUNyP” y 2 bancas para el Frente “UNE – Unesi – Lapacho – PI – CK – Sur”  (39,48%). Finalmente, el frente morado se quedó sin representación en este órgano al obtener un 18,06%.

Algunas reflexiones

En ediciones anteriores de Cambio, desde LA MELLA caracterizábamos un crecimiento generalizado de la Franja Morada en las universidades, arrastrado por distintos factores: el contexto nacional, la dispersión del campo popular y el debate sobre modelos de conducción de centros. En ese sentido, los balances para la izquierda popular en la UNSE son más que positivos, así como también los desafíos por delante. Recuperar el CEFH en medio de una profundización del giro conservador en las universidades nos estimula a esbozar algunas reflexiones para seguir pensando claves que orienten nuestra disputa política.

En primer lugar, militar la FHCSyS nos coloca todo el tiempo ante el enorme desafío de instalarnos y sostenernos como opción política en carreras por fuera de las humanísticas, particularmente en áreas como las económicas y de salud, típicamente bastiones de la derecha estudiantil. La experiencia de poder conducir el centro en 2016 con una gestión que buscaba combinar la disputa gremial e ideológica, el logro de demandas concretas en los consejos, con una notable mejora en los servicios (administración de la información, compra de materiales de uso cotidiano, mejores precios y calidad en fotocopiadoras, etc.) logró el apoyo de un amplio sector del estudiantado menos politizado y, a la vez, contener el acompañamiento de quienes simpatizaban con nuestro perfil más político. En la misma línea fue que nos propusimos la campaña para estas elecciones.

En segundo término, entendemos como salto cualitativo importante la decisión de conformar frentes que buscaran complementar potencialidad electoral y de construcción política. Este es un desafío no menor, como lo vienen demostrando nuestras experiencias en los armados para la FUC y la FULP. Bajo la consiga “construyamos juntxs la nueva alternativa”, conformamos para el centro una lista con el FUNyP y una más amplia para el Consejo Superior en donde rotaremos mandatos con fuerzas de otras facultades que nunca pudieron acceder a una banca en ese órgano. Fortalecernos entre organizaciones con las que coincidimos en lecturas del momento político para dar la pelea en un terreno en el que la derecha no para de avanzar seguirá siendo tarea central.

Por último, el avance de Franja Morada como brazo estudiantil de Cambiemos en la Argentina es un fenómeno que no tiene pocas aristas. En la mayoría de las facultades del país tendieron a endurecer sus políticas más de derecha pero también a disputarnos terreno en el campo de las ideas bajo el acercamiento a consignas del movimiento de mujeres y en la defensa de la gratuidad de la universidad pública como bandera. En Santiago del Estero, la Franja viene siendo el principal brazo estudiantil del aparato del Frente Cívico –que gobierna desde 2005 la provincia– y que, en su última gestión, desplegó iniciativas e incluso ejes de campaña idénticos a los de nuestra organización. Hoy más que nunca, la izquierda popular tiene el desafío de profundizar el sentido crítico en las universidades, pero no sin reflexionar con cautela los pasos, disfraces y estrategias que asume la derecha.

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