Candidaturas feministas, populares y disidentes

Por: Federico Araya y Santiago Nardin | 02 de agosto de 2017

En las experiencias electorales de las que participa PATRIA GRANDE se destaca la agenda feminista y de géneros, las banderas del Ni Una Menos y de la Campaña por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Entrevistamos a un grupo de candidatas para conocer su trayectoria militante y los desafíos en sus distritos.

 

Majo Gerez

Precandidata a concejala de Rosario por el Frente Social y Popular


Cambio: ¿Cómo te vinculaste con la militancia feminista?

Majo Gerez: Yo empecé la militancia en la universidad, y desde ahí conocí las asambleas de mujeres de La Verón, que eran espacios propios de discusión en los que se preparaba la participación en los Encuentros Nacionales de Mujeres y se debatía cómo construir una organización antipatriarcal, se problematizaba la circulación de la palabra o por qué las instancias de dirección era ocupadas mayoritariamente por varones. Me sentí muy identificada, como mujer y militante, y tuve la necesidad de empezar a ponerle el cuerpo a esa lucha. Los Encuentros Nacionales de Mujeres también nos transformaron a toda una generación de militantes que asumimos el desafío de construir feminismo popular.

C: ¿Cuál es el lugar de la agenda de géneros en la campaña en Rosario?

MG: Vivimos en una ciudad que se ha vuelto cada vez más violenta y desigual, y las mujeres estamos particularmente expuestas. Con el aumento de la pobreza y la desocupación, y ante el corrimiento del Estado, por ejemplo, más tareas de cuidado recaen sobre nosotras. Nos preocupa el vaciamiento de la Ley de Educación Sexual Integral así como la falta de políticas de acceso a derechos básicos para la comunidad trans. Asumimos la perspectiva de género como transvesal, lo que significa que en el debate sobre el presupuesto, en las políticas sobre seguridad, o en el mundo del trabajo hay un enfoque de género que enriquece.

Creemos en que hay que feminizar la política, que tiene que haber más mujeres en los espacios de decisión, con representación paritaria en las listas, para hacer política de otra forma. Un ejemplo claro fue el “Pacto entre mujeres” que hicimos el 20 de julio, en el que las concejalas de todos los bloques y las candidatas discutimos cómo construir, a partir de las diferencias, un debate en la campaña que no sea agresivo ni prime la imposición de una sobre otra, e intercambiamos sobre los compromisos que asumimos retomando la agenda del movimiento de mujeres.

 

Andrea Jimena Andrade.

Pre candidata a diputada nacional por el Frente Popular para la Liberación de Salta

Cambio: ¿En qué momento y por qué te incorporaste a la militancia feminista?

Andrea Jimena Andrade: Si bien ya venía participando de organizaciones estudiantiles y de la militancia social, siempre lo había hecho de manera independiente hasta que me sumé de manera orgánica a Mala Junta, la colectiva feminista de PATRIA GRANDE. Como mujeres, nuestras vidas se ven profundamente afectadas por el machismo, por el sistema patriarcal. Salta es una provincia muy conservadora y tradicional, donde están muy presentes los estigmas, los mitos y las miradas que te juzgan permanentemente. El feminismo es otra mirada que muchas de nosotras descubrimos para construir una sociedad mejor.

C: ¿Cuáles son las prioridades a la hora de pensar una agenda feminista para Salta?

AJA: Las masivas movilizaciones impulsadas por los movimientos de mujeres y el conjunto de la militancia instalaron con firmeza, en la agenda pública nacional y provincial–, los problemas de desigualdad y violencia de género. Sin embargo, la violencia machista no cesa y eso se ve en los indicadores que nos muestran que, hace un año atrás, había una mujer víctima de femicidio cada 36 horas y, hoy en día, eso sucede cada 18 horas. En simultáneo, las políticas de ajuste que golpean con fuerza nuestra provincia afectan especialmente a las mujeres, que resultamos las más vulneradas.

En Salta, en 2014, luego de la declaración de emergencia social por violencia de género, se implementaron una serie de medidas: se lanzó el observatorio de violencia contra las mujeres, se crearon fiscalías específicas, se distribuyeron botones antipánicos y se inauguraron refugios (sólo tres para toda la provincia). Iniciativas que resultaron bastante escuetas teniendo en cuenta la magnitud de la problemática. De hecho, en lo que va de 2017, ya contabilizamos 15 femicidios. Por eso, además de aumentar el presupuesto en lo que respecta a prevención y erradicación de la violencia de género, proponemos insertar dispositivos estatales en los barrios mediante la creación de centros integrales para las mujeres con el objetivo de disminuir las barreras de acceso a la asistencia y responder a las demandas y necesidades de intervención. Contamos con grandes falencias en formación y perspectiva de género de funcionarios públicos, y eso es sólo una parte de un problema más grande de precariedad y déficit en el sistema de salud y de políticas sociales, sobre todo en el interior de la provincia.  

 

Victoria Freire

Pre candidata a legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por Ahora Buenos Aires

Cambio: ¿Qué acontecimiento relevante te marcó en tu militancia feminista?

Victoria Freire: Uno de los hechos más significativos, y que me llevó a empezar a militar, fue el Encuentro Nacional de Mujeres de 2004 en Mendoza. Allí descubrí el enorme movimiento que se venía gestando en nuestro país y pude ver de lo que somos capaces las mujeres, trans y travestis, cuando nos juntamos. La militancia de géneros y el feminismo están desde el comienzo de mi trayectoria militante.

C: ¿Cuál es el lugar de la agenda feminista en la campaña de Ahora Buenos Aires?

VF: El movimiento Ni Una Menos, sus movilizaciones, tuvieron epicentro en la CABA y marcaron la agenda política desde su irrupción en el año 2015. Tenemos un compromiso muy grande con el movimiento y sus reivindicaciones, y retomamos esa agenda para llevarla a la Legislatura. Nuestra lista, con mayoría de mujeres, está integrada por muchas referentes de distintos sectores, feministas y del activismo social. La participación de cada una de las compañeras y las referentes refleja una voz colectiva porque el movimiento es plural y diverso. Necesitamos traducir nuestras demandas en políticas públicas con perspectiva de género y una impronta feminista. La participación de las mujeres en los ámbitos de decisión política nos parece fundamental.

C: ¿Qué particularidades tiene la militancia feminista en la CABA?

VF: La CABA cuenta con una legislación de avanzada en relación a las políticas de género y dispone de significativos recursos. Pero los dispositivos para atender y asistir a las mujeres que se encuentran en situación de violencia son muy deficientes. Tampoco existe el cupo laboral trans ni se llevan adelante políticas públicas integrales que permitan que las trans y travestis puedan garantizar su autonomía económica y el acceso a todos los derechos. Queremos desarrollar la agenda de géneros durante la campaña: en primer lugar, el protocolo de acción contra la violencia de género que implica la aplicación efectiva de la Ley Nacional Contra la Violencia al crear dispositivos articulados y territorializados que garanticen asistencia, atención y prevención. Reclamamos aplicación plena de la Ley de Educación Sexual Integral, que hoy se terceriza vía ONG´s con un alcance limitado. Estas políticas tienen que llevarse adelante con implementación estatal y pública. Necesitamos, también, la capacitación de trabajadores de la educación y de la salud para saber cómo detectar y atender situaciones de violencia de género en todos los ámbitos.

 

Alma Fernández

Pre Candidata a diputada nacional por Ahora Buenos Aires

Es difícil contar mi trayectoria militante. Pienso que la construcción de una como militante no tiene principio ni fin. ¿Cuántas veces ayudamos a nuestras pares, a nuestros amigos o familiares sin saber que eso también es militancia? Si tuviera que describir mi historia militante diría que empezó hace cinco años atrás cuando decidí pasar por este proceso de inclusión educativa en el Bachillerato Popular Trans Mocha Celis, y descubrir que las clases sociales pobres podemos acceder a una educación que respeta nuestro nombre y el lugar que decidimos ocupar en esta sociedad. Mi vínculo con el feminismo empezó a través de Lohana Berkins, de Diana Sacayán, de Marlene Wayar, de estas grandes que todo el tiempo nos trataban de hacer entender que este sistema no funcionó ni funciona, que este sistema nos expulsó. Desde ahí me formé, desde las luchas históricas que supo dar y también acompañar el feminismo, como las luchas por la derogación contra los edictos policiales.

La campaña busca visibilizar que los derechos sociales, como la salud o la educación, no sean una cuestión de clases sociales ni de géneros, sino que deben ser un derecho para todos y todas. Luchamos por el cupo laboral trans como parte de un proyecto de inclusión universal. Necesitamos que pare la represión y los maltratos. Instalar en la agenda pública el concepto de travesticidio o transfemicidio, y que la justicia y la sociedad entiendan lo que eso significa. Levanto el reclamo de mis hermanas, ¡basta de travesticidios! ¡Justicia por Diana Sacayán! La agenda de nuestra colectiva pretende mostrar que este neoliberalismo salvaje nos mata, nos clasifica y nos amontona.

 

Sol de la Torre

Precandidata a diputada nacional por VAMOS, provincia de Buenos Aires

Cambio: ¿Cómo te incorporaste a la militancia feminista?

Sol de la Torre: Empecé mi militancia en la universidad, en la Facultad de Ciencias Agrarias. Fui la primera mujer presidenta del Centro de Estudiantes, al mismo tiempo que había una decana mujer, también por primera vez. Un hecho muy movilizante para la facultad. En 2014, participé por primera vez del Encuentro Nacional de Mujeres y ahí comprendí y vivencié el significado del feminismo, del compañerismo, de la sororidad. Eso nos llevó a profundizar nuestra militancia y reflexión para construir el feminismo popular y Mala Junta.

C: ¿Cuál es el lugar de las candidaturas y de la agenda feminista en la campaña de VAMOS?

SDLT: En VAMOS, la agenda feminista y el rol de las mujeres es protagónico, de hecho no se concibe por fuera del movimiento feminista. VAMOS es parte de ese movimiento amplio y profundamente combativo, y busca traducir la organización en proyecto político.

Necesitamos un programa de organizadoras de prevención territorial contra la violencia de género en el cual las mujeres nos formemos para abordar la problemática en las escuelas, los centros de salud y los barrios.

Trabajamos sobre la visibilización y la valorización de las tareas domésticas que realizamos las mujeres, tareas que son clave para la reproducción cotidiana. Es sabido que nosotras trabajamos, en promedio, más de 6 horas diarias realizando tareas de cuidado de niños, adultos mayores y de personas discapacitadas.

Hay que garantizar el acceso de las personas trans a la salud y el trabajo. La esperanza de vida de esta población ronda los 37 años, aproximadamente, por lo que el acceso pleno al sistema de salud de calidad debe ser abordado con urgencia.

Impulsamos la adhesión de la provincia al protocolo de aborto no punible y necesitamos avanzar en políticas públicas que garanticen el derecho de las mujeres a decidir sobre nuestra salud sexual reproductiva y no reproductiva. Como punto de partida, reclamamos la plena implementación de leyes ya existentes: educación sexual integral y gratuidad de métodos anticonceptivos, entre otros.

Decimos “¡Vamos nosotras!” porque en la política de la provincia de Buenos Aires faltamos nosotras. Sólo el 34% de las diputadas son mujeres y no hay ni una mujer en el gabinete de la gobernadora Vidal. Hacen falta mujeres feministas no sólo para impulsar políticas sectoriales, sino para construir políticas públicas y promover leyes con perspectiva de género.

 

Daniela Castro

Pre candidata a senadora de la provincia de Buenos Aires por VAMOS

No fue una decisión consciente participar en política, mi historia de vida me fue llevando a pararme políticamente. Me encontré reclamando derechos frente a las injusticias que vivía y así comencé a transitar la política; en principio, de manera apartidaria y, con los años, fui construyendo una identidad política. Siempre me costó hacerme un lugar. Cuando descubrí esa pasión por la política y empecé a involucrarme, me di cuenta de que tenía muchos frenos, o que iban a intentar ponérmelos. En mi caso, la complejidad de ser una persona trans produjo resistencia y rechazo cuando comencé a transitar la política, porque era algo novedoso, no éramos muchas en ese momento. Pero también me di cuenta de que no era una cuestión personal hacia mi persona, sino que tenía que ver con que la política argentina es muy machista, sigue muy enquistado. Por eso, promovemos leyes para equiparar a las mujeres con los varones.

La política debe ser, en primer lugar, una herramienta transformadora. Si no es así, es una herramienta para pocos. VAMOS parte de la premisa de que la política es una herramienta para todos y todas. La propuesta fundamental y fundadora de VAMOS tiene perspectiva feminista, que expresa a las mujeres y las disidencias que luchan para conquistar derechos. Y, para ello, necesitamos generar espacios de debate y participación, para transformar este mundo machista y patriarcal en el que vivimos. Retomamos la historia para pensarla y cambiarla en el futuro, recuperando lo que se ha hecho, tomando lo mejor y revisando los errores para crear una verdadera herramienta de transformación.

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