Venezuela: Construir victorias contra las circunstancias

Por: Julián Aguirre, integrante de la Brigada Eva Perón, desde Caracas. | 20 de diciembre de 2017

Con perspectivas muy diferentes a las que pudieron haberse previsto, el año 2017 está llegando a su final. Con las elecciones municipales del 10 de diciembre el chavismo cerró una andanada de victorias que permitieron crear un escenario de paz y estabilidad política en el país. ¿Por cuánto tiempo? Ante la dispersión opositora, el asedio sobre el proceso de la Revolución Bolivariana no cesa y la batalla nuestra de cada día se centra en la economía. Se reconquistó la iniciativa. ¿Para qué? Se abre la antesala para la carrera más esperada: la elección presidencial de 2018.

Concluyó la última ronda de elecciones de 2017 y el chavismo logró remontar una situación que se mostraba terminal. Muchas voces dentro y fuera de Venezuela anunciaron triunfantes el fin del chavismo y de la Revolución Bolivariana, a tono con la ofensiva en ascenso de las derechas latinoamericanas. Otras tantas miradas, supuestamente amigas, se hicieron a un lado en los peores momentos. El chavismo, acorralado, demostró lo costoso que puede ser subestimarlo.

Con una participación del 47,32% del padrón electoral  -9.139.564 electores y electoras- según los números oficiales provistos por el CNE, el PSUV se adjudicó 308 de las 335 alcaldías en disputa. Esto incluye 22 capitales estadales y el mismo Distrito Capital de Caracas, hoy encabezado por Erika Farías.

Cabe mencionar que allí también se destacó la candidatura de Eduardo Samán, quien buscó representar una alternativa desde dentro del propio chavismo, contra la idea de que se trata de un movimiento homogéneo y monolítico. Abrió un debate acerca de las maneras cómo expresar las diferencias entre fuerzas compañeras.

Por otro lado, se repitió la votación para definir la gobernación del estado Zulia. Esto se dio luego de que Juan Pablo Guanipa, candidato electo en octubre pasado por Primero Justica, se negara a reconocer las instituciones de gobierno y juramentarse ante la ANC. La soberbia le costó caro al partido de Capriles (abandonado por “aliados” que sí acabaron prestando juramento), que cedió el único estado que hubiera ganado y que ahora regresa a manos del chavismo bajo la conducción de Omar Prieto.  

Así, el chavismo logró estabilizar la disputa nacional, recuperar la iniciativa y reconstruir una mayoría electoral, condiciones positivas para iniciar el próximo año.  

Algunas razones que pueden explicar el resultado

La decisión de Estado de sostener las principales políticas sociales y servicios públicos que, aunque deteriorados por la crisis, han servido para paliar los golpes de la crisis/guerra económica. Parches que no pueden (ni tienen por qué) resolver los límites y desafíos estructurales que afronta hoy el país, pero que significan esa presencia de un Estado puesto en beneficio de las mayorías.

Otro elemento es el mayor grado de cohesión (que no significa que no existan tensiones internas) que el chavismo ha sabido sostener como movimiento en contraste con una oposición que sigue pagando el fracaso de la violencia desestabilizadora que promovió este año. Envueltas en una guerra de acusaciones cruzadas, algunas de las principales fuerzas opositoras nacionales optaron por abstenerse de esta votación, lamerse las heridas y reconstruir su acuerdo en torno a qué hacer en 2018; o, en otras palabras, quién será su candidato a presidente. Incapaces de construir una alternativa sólida, las bases de la misma oposición quedaron en su mayoría como observadores de la crisis de su dirigencia.

Como nivel local de gobierno, el control de las alcaldías supone el último eslabón para garantizar la estabilidad territorial del país. Serán también claves para la aplicación y coordinación de cualquier plan que se despliegue en materia social y económica para sacar al país de la crisis impuesta.

Durante la ola de violencia golpista de este año, grupos armados que respondían a la oposición se movieron con total libertad –recibiendo hasta apoyo financiero y público- en aquellos distritos gobernados por miembros de la MUD. Si se hubiera dado un resultado adverso para el chavismo, que diese vuelta la proporción de alcaldías, sería una gran condición para un nuevo ensayo insurreccional.

Reagrupar, revisar y rectificar

No obstante la situación no se presta a triunfalismos. “Hacer crujir la economía venezolana” es la consigna de quienes buscan hacer colapsar este proceso, tras el fracaso de sus intermediarios políticos. Cerrar más y más la soga sobre el cuello de su población para quebrantar finalmente a quienes persisten en seguir.

En el día a día, de lo que más habla la gente es de precios, en una carrera contra el bolsillo. Distintos factores e intereses juegan para enturbiar las reglas, con una escalada de precios semana tras semana con tono de hiperinflación, el deterioro de los servicios públicos, o las arremetidas de un dólar paralelo que no responde a leyes hechas en las academias.

Al margen de los actos oficiales, hay miles de luchas anónimas de un pueblo chavista que busca y elabora respuestas, ingeniosas o rudimentarias, para sostener la vida de sus comunidades.

Ganar tiempo, reagrupar, medir las fuerzas –propias y ajenas- tomar aire para la carrera que se vendrá: la elección presidencial de 2018. Se ganó un voto de confianza que no debe confundirse con un cheque en blanco. La población espera respuestas tangibles en lo inmediato.

Especialmente desde dentro del chavismo es donde más se oirán los reclamos a “su” propia revolución. Representantes comunales y militantes de base, pero también voces en el gobierno, han puesto algunos tantos sobre la mesa: eficiencia en la gestión, lucha contra la corrupción, recuperación de la iniciativa popular en los asuntos públicos. Queda pasar a la acción, pero también mirar hacia dentro. Revisar y rectificar.

Pese a que la incertidumbre parezca ser la norma, después de tantos golpes –suaves y duros por igual-, donde el cinismo o la resignación se muestran al alcance de la mano, ¿quién dijo que todo está perdido?

 

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