Vanesa Siley: “El gobierno quiere cumplir el mandato del FMI”

Por: Arnaldo Franzani | 23 de noviembre de 2017

Este lunes 20 de noviembre, en el marco del feriado conmemorativo por la Batalla de la Vuelta de Obligado, se realizó el Encuentro Militante por la Soberanía Nacional y Popular organizado por la Corriente Federal de Trabajadores (CGT). Durante el mismo, entrevistamos a Vanesa Siley, secretaria general del Sindicato de Trabajadores Judiciales de la Ciudad de Buenos Aires (SITRAJU) y recientemente electa diputada nacional de Unidad Ciudadana por la provincia de Buenos Aires.

Cambio: ¿Cuál es tu opinión sobre lo que deja como escenario el resultado electoral?

Vanesa Siley: La verdad que el gran desafío, leyendo el resultado electoral, es unificar a la oposición. Porque el 60% de la población decidió no apoyar al macrismo, lo que pasa es que tenemos una oposición fragmentada. Nosotros entendemos que hay una mayoría social que tiene que ser reflejada institucionalmente y, a la par, organizar a esa mayoría social para tener una coordinación plena entre la labor en el Congreso de la Nación y el pueblo en la calle. 

C: ¿Qué balance hacés de la experiencia de Unidad Ciudadana como una de sus diputadas electas provenientes del movimiento obrero?

VS: Que hayamos recuperado el 30% de representatividad en las listas, que es una demanda por lo menos para los que venimos del peronismo, es fundamental que los sindicatos estemos presentes y que no se haya hecho solamente en función de una rosca en una mesa sino que se haya reconocido a un colectivo que viene peleando, en este caso, a la Corriente Federal con dos representantes y a la CTA con su secretario general. 

C: ¿Qué pensás que puede representar en el Congreso esa representación de los trabajadores?

VS: Primero, ya lo dice el programa de Unidad Ciudadana, no vamos a votar nada que sea en contra de los derechos adquiridos de los trabajadores y trabajadoras. En eso entra enteramente cualquier reforma tributaria, laboral o previsional. Porque esto es un paquete que incluye el pacto fiscal, la flexibilización laboral, la previsional y la tributaria también. No se pueden analizar por separado. Y es responsabilidad del movimiento obrero representar a los trabajadores pasivos también. Entendemos que el gobierno quiere cumplir el mandato del FMI que es reducir el déficit para poder seguir tomando deuda. Lo que ellos llaman “déficit” para nosotros es la intervención del Estado en la economía, que es fundamental porque es la inversión social, y bajar los recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES es un plan estratégico que va a afectar a toda la economía. 

C: ¿Qué reflexión hacés como trabajadora de la justicia respecto de lo que está siendo el embate del gobierno contra el estado de derecho?

VS: Dos cuestiones. No me sorprende que el presidente de la Nación, para hacer alusión a los problemas institucionales que hay en el poder judicial, que son muchos, haya culpado a los derechos que tenemos los trabajadores y trabajadoras judiciales. Es un modus operandi. Parecería que todos los problemas de la Argentina, ya sean los institucionales o los de inversión, son culpa de los derechos que tenemos o del plexo normativo, del modelo sindical cuando, en realidad, es gracias a los trabajadores, y como actores principales, que se puede salir adelante como sociedad. Además, somos la mayoría social. Nosotros entendemos que los problemas del poder judicial tienen que ver con la falta de transparencia, con la falta de democratización y con la falta de independencia porque los jueces, magistrados y magistradas, se encuentran actualmente presionados por sectores económicos, por servicios de inteligencia y por la propia política, para fallar y determinar en contra de los trabajadores. Precisamente, la Justicia Nacional del Trabajo tiene alrededor de 5 magistrados con pedidos de juicio político por pronunciarse acorde a la normativa laboral.

C: Teniendo en cuenta que hoy tenemos en la CGT, la principal central obrera del país, a una serie de dirigentes que vienen colaborando o teniendo una actitud más contemplativa con el gobierno y que tienen relaciones con algunos bloques de la oposición, ¿cómo podemos incidir desde los sectores más combativos?

VS: Yo dividiría ciertas relaciones de cúpula de la CGT con el gobierno, que no se reflejan ni siquiera en el propio interior de esas organizaciones sindicales. Las seccionales, las regionales, las bases, las delegaciones, las comisiones internas están muy esclarecidas respecto de que cualquier proyecto que provenga del gobierno es contra los derechos adquiridos de los trabajadores. Entonces, la tarea nuestra es no solamente comunicarnos con todos estos sectores para plantear la unificación de la pelea en las calles, así como con otras centrales obreras como las dos CTA, sino también hacerles llegar la voluntad de estas mayorías que conformamos los senadores y senadoras, o a los diputados y diputadas de los distintos bloques de oposición, especialmente a aquellos que provienen del peronismo, porque estos derechos que tenemos en la Argentina son el pilar fundamental creado y constituido gracias a Juan Domingo Perón. No se puede ir más en contra de los principios de nuestro movimiento que una reforma laboral al estilo de la que plantea el gobierno. No vamos a ir a discutir ningún instituto aislado porque lo que se pretende acá es modificar de cuajo el sistema laboral argentino. Entonces, nos parece que el rol de una central obrera es discutir el modelo económico con el gobierno porque lo demás muchas veces va a devenir abstracto si seguimos teniendo la apertura indiscriminada de importaciones, los tarifazos que dañan a la industria, un Estado que no controla y que lo que hace es ser el primero que despide, actitud que luego es imitada por los privados. Nuestro rol es ser articuladores y coordinadores entre la institución, que es el Congreso de la Nación, y la institución popular, que somos las organizaciones libres del pueblo que tenemos que estar en la calle trabajando mancomunadamente. 

C: No es común todavía, dentro del movimiento obrero, mujeres que sean secretarias generales, como es tu caso. ¿Qué avances de las mujeres ves dentro del sindicalismo?

VS: Nosotras constituimos al interior de la Corriente Federal de Trabajadores un espacio que se llama “Mujeres sindicalistas”. Es transversal porque también participan compañeras de otros gremios de la CGT y de la CTA también, en el cual planteamos que la participación de las mujeres en las organizaciones sindicales se torna fundamental en un momento de ataque al movimiento obrero. Cuando tenés un movimiento obrero desprestigiado y con falta de legitimidad, le das de comer a la derecha para que destruya las organizaciones sindicales. De hecho, uno de los primeros pronunciamientos de este gobierno fue que en el movimiento obrero no se cumplía el cupo femenino. ¡Qué paradójico! Un reclamo que es del movimiento de mujeres que lo plantea aquel que quiere destruir las herramientas de lucha que también tenemos las mujeres. Entonces, nada mejor para fortalecer al sindicalismo que haya mujeres participando, en cualquiera de los cargos. Nosotras planteamos que el rol de la mujer es igual al del varón, o sea que no se trata solamente de ocupar la secretaría de género sino ocupar cualquier cargo dentro de la estructura orgánica de los sindicatos. 

C: Finalmente, ¿qué esperás de este encuentro y qué rol pensás que tiene en función de la necesaria unidad para enfrentar las reformas que está planteando el gobierno?

VS: Es fundamental porque acá no venimos solamente a un acto. Acá venimos a formarnos, a capacitarnos, a estudiar las reformas y a plantear alternativas de solución a esas reformas.