En este momento debemos levantar con más firmeza las banderas de memoria, verdad y justicia

Por: Mariela Rodríguez. | 29 de marzo de 2017

Reapertura de juicios por delitos de Lesa Humanidad en San Juan

Hace pocos días se inició la segunda megacausa en San Juan, que investiga el accionar de las fuerzas armadas y de seguridad antes y durante la última dictadura. Entrevistamos a Virginia Rodríguez, miembro de la Coordinadora de Derechos Humanos de San Juan, que actúa como querellante en los juicios.

Cambio: Contanos a grandes rasgos cómo fue la situación en la que realizaron la detención arbitraria e ilegal de tu persona.

Virginia Rodríguez: Llegaron diciendo que nos llevaban a mí y a mi esposo por averiguación de antecedentes ante una denuncia anónima, desde entonces fuimos detenidos desde 1976 hasta septiembre de 1982 que salimos con libertad vigilada del P.E.N. (Poder Ejecutivo Nacional). Nos liberaron a fines de 1983 casi al asumir Alfonsín, militaba en la JP regional y en la JUP, esa noche nos llevaron a 8 compañeros, todos militantes. Al momento de mi detención tenía un hijo de 9 meses y estaba embarazada, durante mi detención tuve una hija. Estuvimos en San Juan, luego fui trasladada a Devoto, al Pabellón de Madres inicialmente, porque yo iba con mi hija bebé, y luego a los pabellones.

C: ¿Qué es la Coordinadora de Derechos Humanos? ¿Cómo funciona y que injerencia tiene en los juicios de lesa humanidad?

V.R. – La Coordinadora de Derechos Humanos San Juan es una herramienta en construcción que integra organismos de derechos humanos, organizaciones barriales, gremiales, políticas y culturales. Tiene como objetivo articular entre las organizaciones a fin de ir promoviendo la vigencia, la defensa y la ampliación de los derechos humanos en la Argentina. Está fundada en los cimientos de un programa de la Universidad Nacional de San Juan cuyos objetivos, entre otros, son hacer docencia, hacia adentro y fuera de la Universidad, como también denunciar toda violación a los DDHH en diferentes ámbitos. También coordinar acciones concretas en defensa y promoción de los DDHH en los distintos momentos históricos, es en función de esto que participamos activamente del primer juicio de lesa humanidad por apropiación de un hijo del compañero Goya del Chaco, realizado en San Juan, ya que el apropiador vivía en la provincia.

Luego continuamos con el juicio de lesa humanidad por delitos cometidos en San Juan. Este segundo juicio terminó en 2013 con condenas a imputados, con jueces naturales y dentro de las leyes de la Argentina. A mediados de 2013 se produjo la fuga del teniente Jorge Olivera y de Gustavo De Marchi a los 15 días de que habían sido condenados por el tribunal [fueron recapturados más adelante]. Esto planteó en el seno del programa la necesidad de ampliar los sectores para poder trabajar mejor y se incluyó a organizaciones de diversa índole.

En la actualidad, el juicio se ha iniciado y aún queda bastante por hacer, el número de testigos llega a 500 y el de víctimas a 205. Estábamos relacionados en la gestión anterior con la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a través del Consejo Federal de Derechos Humanos. Las líneas de trabajo que había trazado Memoria, Verdad y Justicia incluían la promoción de los juicios de lesa humanidad y la señalización de los lugares de represión clandestina que hubo en la provincia, violencia de género, violencia institucional y abuso infantil.

C: ¿Cuál es el crecimiento en cuanto a toma de conciencia real y apoyo en San Juan?

VR: Se fue incrementando el nivel de conciencia. En este juicio se juzgarán siete causas, una es la de los desaparecidos de San Juan, que son más de 20 y otra es una causa anterior al golpe de Estado. Los imputados son personal militar de la Policía Federal y de la provincia.

Cuando hablamos de juicios de lesa humanidad no se juzgan las ideologías sino los delitos cometidos, como los secuestros, violaciones, torturas, robo de bebés, desaparición de personas, fusilamientos, etc. Desde esa perspectiva nos parece muy importante la difusión a toda la población para que tomemos conciencia del Terrorismo de Estado.

C: ¿Con qué desafíos se encuentra a nivel personal e institucional esta reapertura de los Juicios de lesa humanidad en San Juan?

VR: Uno de los desafíos que tenemos en este juicio, tanto a nivel institucional como personal, es contribuir a sostener la continuidad, que llegue a su fin, y comunicar a la población lo que se va esclareciendo y ayudar a que se tome conciencia que lo que ocurrió en la dictadura no solo afectó a los desaparecidos, presos y a sus familiares sino a toda la población, porque el objeto del golpe cívico militar del 76 fue imponer un plan económico y beneficiar una minoría. En ese sentido debemos asumir estos juicios como cimientos de la democracia que vamos construyendo.

C: ¿Qué mensaje nos quiere dar?

VR: Los jóvenes de aquella generación nos comprometimos con un nivel de entrega altísimo y trabajamos en base a necesidades concretas para encontrarle solución, en cada uno de los barrios, en la Universidad, en los colegios secundarios y en los gremios desde la perspectiva de ir acumulando poder para lograr un país para todos, con vigencia de los derechos humanos y de la mano intrínseca de una democracia real no condicionada. Es importante en esta época dar continuidad a esa lucha que lleva en el país muchos años, y en el momento actual incluso defender para que no se avasallen los derechos conseguidos, es fundamental encontrar puntos comunes entre distintas fuerzas políticas y trabajar en conjunto para avanzar, es difícil pero siempre hay momentos de crisis y ellas pueden abrir ventanas de oportunidades para lograr el país que todos queremos.

Como integrante de esa generación llevo ese honor y también el dolor por los 30 mil compañeros desaparecidos, pero también las convicciones y la entrega de todos ellos. En este momento debemos levantar con más firmeza las banderas de memoria, verdad y justicia, el nunca más y el compromiso de la defensa lo conquistado.

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