Entrevista al diputado Oscar Martínez: Sembrando resistencia desde el sur

Por: Sebastián Tafuro | 06 de diciembre de 2016

Fotografías: Bárbara Leiva

En su despacho del Congreso de la Nación, nos recibió el diputado del Movimiento Solidario Popular de Tierra del Fuego Oscar Anselmo Martínez. El también secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande se refirió a la crítica situación que vive su provincia a partir de las decisiones económicas del gobierno nacional, a los desafíos del movimiento obrero en esta coyuntura y a la necesaria tarea de construir una alternativa política que nos permita derrotar a la derecha en el poder. Reflexiones que articulan lo gremial y lo político a partir de una referencia indiscutible en el suelo más austral de nuestro país.

Cambio: ¿Qué es lo que está pasando en Tierra del Fuego?

Oscar Martínez: Tierra del Fuego tiene las características de ser una provincia donde por primera vez en 2013 se superó el nivel de empleo público con el ingreso de un número importante en lo que es el sector industrial. Esta situación, que venía modificando favorablemente el movimiento obrero desde noviembre de 2009 en adelante, con la modificación de los impuestos internos que logró impulsar nuestra organización gremial en el Congreso de la Nación, a partir de la gestión del nuevo gobierno ha sido cuestionada y ahora está siendo directamente atacada con la quita de algunos aranceles a la protección de la industria nacional o la apertura indiscriminada de la importación que trae como consecuencia que se reemplacen estos productos por los que se fabricaban en Tierra del Fuego. Esto nos pone en una situacion muy dificil, que no es ajena a la que vive el resto de la industria a nivel nacional y como consecuencia de ello los trabajadores.

Este proyecto económico apunta a la famosa discusión de la competitividad que ya tuvimos en los 90 y que todos los operarios industriales terminen en algún tipo de call center o vendiendo hamburguesas en un famoso comercio de esas características con valores salariales mucho más bajos. Si a esto le agregamos que ahora ha incorporado la pretendida discusión de los convenios de trabajo estamos en un problema absolutamente difícil de transitar.

C: ¿Cómo se resuelve el conflicto en curso y su probable agudización?

OM: Profundizando la lucha, se resuelve con una discusión de los sectores populares y sobre todo del movimiento obrero en la calle intentando revertir las consecuencias que están trayendo este tipo de políticas. Hay que frenar el ingreso de los artículos importados, es mentira que esto va a traer algún tipo de beneficio a los habitantes del país, seguramente a los importadores y a algunos que se dediquen a ese tipo de negocio les puede traer ganancias importantes, pero al resto de la población… ni se van a modificar considerablemente los precios ni tampoco va a traer algún tipo de mejora en las cuestiones tecnológicas que nosotros reconocemos y valoramos que están en un muy buen nivel porque las producciones que se hacen en Tierra del Fuego son auditadas por la mayoría de las multinacionales que resuelven producir allá en esas condiciones.

C: Desde el gobierno aducen que los productos fabricados son muy caros y que deberían ser más accesibles. ¿Qué pensas al respecto?

OM: Nosotros creemos desde nuestro análisis, que incluso ha incorporado distintos elementos que están siendo debatidos por organismos como la Universidad Nacional de Tierra del Fuego y la Universidad Tecnológica Nacional, estamos dando charlas en conjunto sobre esto, que la posibilidad concreta de la baja de los valores de los productos al comercio puede llegar a ser de un 20% al comienzo hasta tanto capitalizar la demanda y el mercado y despues volverán a los precios normales y habituales porque estos manejan un negocio y buscan generar cada vez más ingresos. Va a ser como ha sucedido en otras épocas, mucho más ahora que no hay ningún tipo de control o que han quedado sin efecto medidas que podían ser discutidas pero eran avances considerables de la gestión anterior.

En el caso particular de Tierra del Fuego se han dicho muchas mentiras. Una habla del famoso déficit fiscal que le genera Tierra del Fuego al Estado Nacional. Esto es una mentira absurda y absoluta, no hay ningún déficit generado por la producción industrial en Tierra del Fuego, que está promovida por un régimen especial. En realidad lo que hay es que el Estado deja de recaudar, pero si el Estado trae los productos importados y los deja de fabricar en Tierra del Fuego, tampoco va a recaudar.

El otro planteo que se hace es que Tierra del Fuego son solo ensambladoras. Esto tampoco es así. Nosotros somos partícipes como representantes del movimiento obrero y fundamentalmente de la UOM, del organismo de contralor que es el Área Aduanera Especial. Y allí también, y con una discusión importante que se ha desarrollado con los distintos organismos participantes como son Industria de la Nación, Industria de la provincia, cámaras empresarias y nuestra organización gremial, se ha discutido la incorporación de los componentes e insumos a cada producto, que está integrado con distintos porcentajes de componentes nacionales.

O sea, toda una serie de mentiras que se ha montado para intentar destruir lo que ha sido un logro fundamentalmente de los trabajadores y de sus organizaciones gremiales. Porque esto nos hacemos cargo de haberlo impulsado, de haberlo defendido en los años 80 con grandes huelgas, en los años 90 con las tomas de fábricas, con la resistencia a las represiones, con los enfrentamientos a las condenas y a los procesos judiciales y en otros momentos impulsando proyectos como este de la 26.539 que trajo los arancelamientos a la importación y la protección de la industria nacional, medida que están tomando la mayoría de los países a nivel internacional por la crisis que tienen.

C: El movimiento obrero ha cobrado una especial relevancia a lo largo de un año marcado por grandes movilizaciones pero también por la decisión de la CGT de no llamar a un paro general. ¿Cómo ves el mapa del sindicalismo hoy en día?

OM: Está claro que hay un sector que sigue manteniendo la vanguardia del movimiento obrero desde hace muchísimos años, con acciones, con discusiones, con medidas que han podido mantener a lo largo de todo este proceso y que siguen manteniéndose con sus mismas convicciones y responsabilidades. Y hay otros que por ahí tienen prácticas muy particulares de gestión, o de trabajo o de compromiso que no responden a los intereses de la clase. Entonces las dudas o la tibieza o la falta de decisión y compromiso hacen que no se avance todo lo que es necesario. Nosotros reivindicamos que haya existido un 29 de abril, que se haya desarrollado una movilización como la de la Marcha Federal o la del pasado viernes (se refiere al 18 de noviembre, por la Ley de Emergencia Social) que son formas y expresiones contundentes de la clase con el apoyo y la participación de los distintos sectores y organizaciones sociales como los barrios o la economía popular que demuestran que hay un pueblo que está decidido a enfrentar este tipo de políticas en la búsqueda de resolver sus reclamos.

Estamos absolutamente convencidos de que ese es el espacio, que ese es el lugar, que hay que seguir profundizando el debate, construyendo unidad como única alternativa histórica. Desde el octubre del 17 en Rusia hasta hoy no ha cambiado absolutamente nada en profundidad como para que podamos modificar aquella consigna de “proletarios del mundo, uníos” y buscar a partir de esa unidad, de esa discusión, de ese debate modificar estas trabas que justamente nos impone el sistema capitalista y que pretende explotar para seguir acumulando ganancias y cuando eso se modifica por una realidad política o económica distinta, ellos cambian las condiciones pero siguen siendo los dueños del poder y los trabajadores y el pueblo son los afectados.

Desafiamos permanente a la unidad del movimiento obrero. Ahora mismo el congreso de delegados de nuestra seccional está discutiendo plantearle a nuestra organización a nivel nacional la necesidad de un paro nacional para enfrentar la ola de suspensiones, de despidos, de cada una de las situaciones a las que están siendo llevados los trabajadores producto de las condiciones y de las políticas que está implementando el gobierno nacional con connivencia de los gobiernos provinciales.

C: En función de esto último que planteas, ¿cuál es el rol del secretario general Antonio Caló? ¿Son críticos de su accionar hasta el momento?

OM: Es la organización en conjunto. Nosotros llevamos el debate y participamos, producto del cambio generacional que ha tenido o producto también de la desaparición de Lorenzo Miguel, la organización ha tendido a tener un debate mucho más profundo y eso nos permite impulsar este tipo de propuestas que en otro tiempo eran muy difíciles. Entendemos que el conjunto de la organización por ahí tiene desigualdades. Nosotros hemos realizado distintas medidas que hemos intentado lograr que las tomara la organización a nivel nacional y lamentablemente no se dio. El pasado 7 de septiembre, el Día del Metalurgico, nuestra seccional lo tomó, siendo un día feriado y de descanso por la aplicación del convenio colectivo, como un día de lucha y nos movilizamos, hicimos una asamblea en uno de los establecimientos que en ese momento estaban pretendiendo despedir trabajadores como una demostración concreta de cuál es nuestra actitud frente a la realidad y buscamos que nuestra organización tenga esas mismas características.

C: ¿Y en relación a la CGT?

OM: Respecto de la CGT no hemos tenido la posibilidad de debatir con el triunvirato y con la forma que ha resuelto la organización de la CGT. Creemos que hay espacios como la Corriente Federal que avanzan en el sentido que es necesario, que es de la discusión por generar medidas y acciones que lleven a los trabajadores a la calle y a expresar de forma contundente sus reclamos. Si no simplemente nos llevan puestos. Necesitamos hacer las acciones no mañana, no seguir pensando ni analizando, ni luna de miel ni ninguna otra cuestión que tenga que ver, la situación es hoy y las necesidades son hoy.

Creemos que producto por ahí de alguna actitud tibia como ha demostrado la CGT en los últimos meses, el gobierno intenta avanzar ahora con el tema de los convenios laborales,  que ya fueron afectados en los años 90, que se les modificaron conquistas históricas. En ese sentido, nosotros reivindicamos haber podido mantener el convenio colectivo de los años 70 que tiene la UOM, que no fue tocado y que reivindica parte de los reclamos y las luchas históricas de los trabajadores de aquellas épocas.

C: ¿Es posible traducir lo que se ha visto en las calles en algún tipo de alternativa política que pueda derrotar al proyecto que encarna Cambiemos?

OM: Es absolutamente posible y es el gran desafío de los militantes revolucionarios. Ahora la cuestión es el debate y la conformación de un programa que contenga todas las reivindicaciones, que haga posible coincidir a los distintos sectores del movimiento obrero, de la clase, del pueblo, de los distintos sectores de la sociedad en ese programa y en esa construcción. A lo mejor existe, a lo mejor está y es necesario debatirlo, difundirlo y lograr todos los consensos y apoyos necesarios para impulsarlo.

En Tierra del Fuego, y sobre todo en Río Grande que es donde más se profundiza toda la lucha, en este momento nuestra gran consigna es “en defensa de la soberanía”. Creemos y estamos absolutamente convencidos que la decisión del gobierno nacional en connivencia con el gobierno provincial de expulsarnos de la provincia de Tierra del Fuego tiene como objetivo final la entrega de las Islas Malvinas y de todo lo que es la explotación de los recursos como el petróleo o las riquezas ictícolas que hay allí o la propia turba.

La defensa de la soberanía y de la industria nacional son consignas que nos pueden unir en Tierra del Fuego y que han logrado la participación de distintos sectores. A nivel nacional el programa tiene que tener todos los puntos y todas las reivindicaciones necesarias para contener a todos los sectores de la sociedad pero fundamentalmente de nuestra clase, a los jubilados, a los jóvenes, a los estudiantes, a los intelectuales, a los científicos que hoy están amenazados una vez más porque obviamente van a tener mejores ofertas del exterior y van a analizar la posibilidad de quedarse a aportar en beneficio de nuestro pueblo o ir a trabajar para los laboratorios de las multinacionales.

La verdad es que siguen siendo los mismos desafíos por los que ha luchado el movimiento obrero a lo largo de toda su historia, en el que reivindicamos todo un proceso de formación y de acumulacion de experiencias que hoy expresan distintas organizaciones de la política nacional, que es necesario partir de esa base para discutir. En ese sentido nosotros humildemente venimos a postularnos simplemente para ser parte de ese debate, colaborar, participar pero también para realizar el máximo esfuerzo conjunto y colectivo en esa búsqueda necesaria para resolver las necesidades de nuestra clase.