[Exclusiva web] Avanzan contra el convenio colectivo en el Banco Provincia

Por: Brian Gorbatik, delegado general del banco. | 04 de octubre de 2017

Mientras  el gobierno nacional y los grandes medios de comunicación vienen preparando las condiciones para implementar una reforma laboral, el Banco Provincia podría llegar a ser uno de los primeros casos testigos de esa regresión en las condiciones de trabajo.

La dirección del Banco pretende una modificación del convenio colectivo de trabajo, con el objetivo de reducir salarios y avanzar en la flexibilización de condiciones laborales. Eso sí, no cuenta para su cometido ni con el consenso de la representación gremial dentro del banco ni tampoco con la del sindicato, por lo que la promesa del ministro de Trabajo Jorge Triaca de que sólo se modificarían los convenios cuando hubiera consenso entre las partes vuelve a ser incumplida.  

El pasado 17 de agosto el directorio del Banco de la Provincia de Buenos Aires y el presidente de la institución Juan Curutchet aprobaron una resolución para modificar los puestos de sucursales que modifica a la baja el convenio colectivo bancario 18/75, vulnerando derechos adquiridos históricos. Al parecer los 1.500 millones de pesos de ganancia obtenidos el año pasado son insuficientes. Encima este año esa cifra puede cuadruplicarse aunque no se aplique la reforma en cuestión.

Básicamente el proyecto anunciado por la patronal plantea, a grandes rasgos, eliminar los puestos contemplados en el convenio de “supervisor operativo, jefe de área, ayudante de firma, auxiliar, cajero principal, cajero efectivo y cajero accidental” para reemplazarlos por los difusos puestos de supervisor comercial, ejecutivo comercial y oficial de tesorería (cada puesto con estratos senior, semisenior y junior). Se amplían las funciones de todos los puestos (salvo el del tesorero), tanto en el sector comercial como operativo, a tal punto que se pueden asumir tareas de supervisión en cualquier momento sin percibir la categoría correspondiente. A cambio la patronal va a pagar una cifra irrisoria como adicional allí donde no existiera ese concepto. Por otro lado, la división de tareas entre trabajo comercial y operativo desaparece por completo, impulsando e implantando de esta manera la polifuncionalidad de tareas en el banco, ignorando así la sobrecarga operativa y comercial ya existente.

El planteo es claro. Pretenden imponer una lógica de banco privado en la institución, donde el principal rector de nuestra actividad sea la maximización de la ganancia a costa del carácter social del banco y de los derechos adquiridos de sus trabajadores y trabajadoras.

La antesala de una reforma laboral

Los compañeros y compañeras del Banco Provincia ya conocen y han resistido a distintos intentos de avasallamiento a lo largo de sus 195 años de historia. Al inicio de esta nueva gestión, durante los primeros meses de 2016, se generó un conflicto de gran envergadura debido al intento de privatizar la gerencia general del Banco, de cerrar 41 sucursales del interior que “no eran rentables” y despedir a 7 trabajadores sin motivo alguno. Allí la organización y la vocación de unidad permitieron la defensa de la carrera bancaria, la reincorporación de los despedidos y mantener intacta la red de sucursales en toda la provincia.

A partir de esta victoria del frente gremial del banco y del sindicato, la dirección del Provincia decidió cambiar su estrategia de intervención. Por abajo se viene dando una política de convencimiento hacia los compañeros y compañeras (poniendo a recorrer sucursales al propio presidente de la institución y a los principales funcionarios). Por arriba y con el correr de los meses abrió varios focos de conflicto al mismo tiempo, buscando desgastar y poner en una posición siempre defensiva a los trabajadores y a su representación gremial. De esta forma, han abierto varios frentes que implican recortes y quita de derechos como el no pago de horas extras y viáticos, la demora en el ingreso de personal, los descuentos por días de paro, las codificaciones estigmatizadoras por realización de asambleas, la demora en los nombramientos y en la asignación de categorías, y el avance de tercerizaciones que profundizaron un clima de bronca e indignación en la institución.

Pero esta modificación unilateral del convenio colectivo de trabajo, de carácter ilegal, junto a la quita de adicionales históricos en Comercio Exterior y Soporte del Negocio (ex operaciones) se presenta como un momento bisagra dentro del Banco. Es que sin duda este conflicto promete ser la antesala de la discusión sobre una reforma laboral integral dentro de la institución que también avance contra los servicios sociales (el “gasto” más preciado a recortar) y la caja de jubilaciones.

Ante esta situación, la Asociación Bancaria ha presentado la denuncia formal en el Ministerio de Trabajo, en la que lo intima a que reúna a las partes en conflicto e inicie un camino de negociación que bregue por los derechos adquiridos de los trabajadores y trabajadoras del Banco. Junto a esto, el conjunto de las seccionales y comisiones gremiales internas de toda la provincia se declararon en estado de alerta y movilización, y están realizando asambleas y reuniones con el objetivo de retrotraer el acta de directorio que plantea la reestructuración de los puestos de las unidades de negocios y la quita de adicionales que mencionábamos antes. Por su parte el sindicato se comprometió a realizar todas las acciones y medidas de fuerza que sean necesarias.

Una vez más la lucha de las y los bancarios marcará nuevamente la referencia de la resistencia en esta avanzada de las patronales y el gobierno contra el movimiento obrero. Para nosotros y nosotras, en la unidad está la fuerza para defender nuestros derechos.

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