II Asamblea Continental de ALBA Movimientos: Unidad para construir un proyecto estratégico para Nuestra América

Por: Por Gonzalo Armúa* y Fernando Vicente Prieto** | 06 de diciembre de 2016

Entre el 1 y el 4 de diciembre, más de 250 delegadas y delegados de movimientos populares de todo el continente nos convocamos en Colombia para participar en la II Asamblea Continental de Movimientos hacia el ALBA. La cita se transformó en un evento importante, en el marco de un contexto de ofensiva imperialista sobre la región y un proceso de reorganización del movimiento popular.

Movimientos urbanos y campesinos, indígenas, de mujeres, de jóvenes, de la economía popular fueron parte de esta Asamblea, en la que participaron representaciones de 22 países del continente, desde Alaska al Cabo de Hornos. Además, estuvieron presentes algunas organizaciones europeas, manifestando su solidaridad y su voluntad de aprender del intercambio con los movimientos latinoamericanos.

Como parte del proceso previo a la II Asamblea continental, el 29 y 30 de noviembre se realizaron tres encuentros específicos: un Encuentro Minero-Energético, otro de Economía Popular y Autogestionaria y finalmente el I Encuentro de Mujeres y Feministas de ALBA Movimientos.

PATRIA GRANDE estuvo presente en los tres encuentros previos, que entendemos como ámbitos de proyección estratégica, y también participamos activamente de la Asamblea, donde nuestra militancia -además de los debates políticos- asumió tareas de organización y comunicación. De la reunión también participó el MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos), organización hermana que recientemente se sumó a la Articulación y con la que venimos compartiendo luchas y aportando al desarrollo de la organización de los trabajadores y las trabajadoras de la economía popular.

La Articulación de Movimientos hacia el ALBA es parte de un proceso de largo aliento que en las últimas dos décadas ha ido articulando al campo popular continental con sus diversas expresiones, formas y ritmos y que tiene uno de sus puntos más altos en 2005, con la derrota del ALCA en Mar del Plata. Once años después, además de resistir la ofensiva neoliberal en curso, la tarea de este espacio pasa por “construir un nuevo bloque histórico que supere la hegemonía capitalista y abra los caminos de un nuevo proyecto que aglutine las luchas de los pueblos: el socialismo nuestroamericano”, según expresa el documento final acordado tras cuatro días de intensos debates e intercambios entre las organizaciones.

El legado de Fidel y los desafíos

“El desafío central que esta asamblea ha asumido es la construcción de un programa común de luchas que supere la fragmentación o la visión corporativizada de sectores, que sepa aglutinar la enorme riqueza de la diversidad de nuestras luchas descoloniales, despatriarcales, antineoliberales como una sola lucha contra el orden civilizatorio del capital, que pone en riesgo inminente la vida en nuestro planeta”. Así lo denunciaba hace ya décadas el Comandante Fidel Castro Ruz, quien fue homenajeado como uno de los líderes históricos de nuestro continente. En su honor, se definió por aclamación que la Asamblea asumiera su nombre.

En la declaración, los movimientos sostienen que “iniciamos la construcción de un programa que estructure la lucha por un nuevo modelo económico que enfrente y constituya alternativa al neoliberalismo”, destacando como elementos centrales la lucha por la soberanía alimentaria y la defensa de la soberanía sobre nuestros territorios; la democracia participativa y protagónica, centrada en la construcción de poder popular; la batalla ideológica en la perspectiva de una revolución cultural y la necesidad de un internacionalismo militante. Estos ejes deben contribuir de manera conjunta a lograr mayores niveles de unidad en la movilización e intervención política.

“El desafío que tenemos es grande, en un contexto donde el imperialismo norteamericano intenta avanzar con un proceso de restauración conservadora”, sostiene Manuel Bertoldi, referente nacional de PATRIA GRANDE. “Entendemos que en esta etapa donde el capitalismo muestra su cara más destructiva, los movimientos tenemos que emprender no sólo la resistencia en las calles, sino también la construcción de un proyecto político integral que unifique fuerzas para avanzar en un nuevo modelo económico, social y cultural, basado en una profunda participación”.

* Electo en la II Asamblea como integrante de la Secretaría Operativa de ALBA Movimientos
** Integrante del Frente de Comunicación de ALBA Movimientos

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