La derecha crece en los espacios institucionales de la UBA: más unidad para ser mejores

Por: Adrián Lutvak, presidente de la Federación Universitaria de Bs As (FUBA) | 20 de septiembre de 2017

En las trece facultades de la UBA se eligieron representantes a los Centros de Estudiantes y a los Consejos Directivos. Algunos elementos a tener en cuenta.

Las elecciones estudiantiles se desarrollaron del 11 al 15 de septiembre y dejaron mucho para analizar. En primer lugar se confirma una tendencia de varios años, que tomó más fuerza a partir de la asunción de Barbieri como rector en 2013: el espacio reformista que encabeza Nuevo Espacio-Franja Morada se está reconstruyendo y viene recuperando el terreno que había perdido con su debacle de 2001.

Sin prisa pero sin pausa el radicalismo universitario trazó una estrategia de largo plazo que le está dando resultados. Eso incluye la reconversión de su política, en la mayoría de las facultades, a una versión reaccionaria de las agrupaciones independientes; la alianza con otras agrupaciones como el LAI de agronomía, el PRO, sectores peronistas como la UES o los que forman parte de Nuevo Espacio Ciencias Médicas. Además de un trabajo sostenido de política gremial y de servicios apoyados en los recursos de la mayoría de los decanatos y la gestión de la Universidad.

En estas elecciones, el “espacio reformista” mantuvo lo que tenía en los centros de estudiantes y avanzó en los consejos directivos: ganó la mayoría estudiantil en Psicología y la minoría en Farmacia y Bioquímica. Además, sus aliados de la UES se quedaron en soledad con la mayoría estudiantil y el Centro de Estudiantes de Sociales. El contexto político general colabora para que las fuerzas aliadas a Cambiemos y al rectorado de la Universidad crezcan y así se ha expresado principalmente en el plano institucional.

De este lado del mapa…

En la vereda de enfrente nos encontramos con dos caminos para el movimiento estudiantil. En esta etapa de retrocesos en el país y en la Universidad, por un lado está el que impulsa el Partido Obrero junto a las fuerzas del FIT y por otro el que impulsamos desde LA MELLA, junto al kirchnerismo y otras agrupaciones de izquierda e independientes.

En la Universidad el Partido Obrero viene retrocediendo a causa de su política sectaria. En estas elecciones se quedaron afuera de los consejos directivos de Psicología, de Sociales y de Exactas, además de perder la mayoría absoluta en Farmacia.

En cambio, desde LA MELLA impulsamos distintas apuestas por frentes de unidad que plantearon una perspectiva distinta para enfrentar el escenario regresivo que vivimos, logrando presentar nuestras boletas en doce facultades sobre trece que integran la UBA.

Logramos retener el centro de estudiantes y la mayoría estudiantil en Exactas, así como también el centro de estudiantes de Psicología, donde afrontamos un escenario adverso a tal punto que Nuevo Espacio-Franja Morada accedió a la mayoría estudiantil en el Consejo Directivo. Una situación también adversa se dio en Ingeniería, dado el inesperado crecimiento del PRO.

Por otro lado en Sociales conformamos un frente con Proyecto Sociales y otras agrupaciones de la izquierda popular que, si bien no logró evitar el triunfo de la UES, sí pudo ubicarse a menos de cuatro puntos de distancia, dejando planteada una disputa importante hacia adelante e ingresando por la minoría en el Consejo Directivo.

En Agronomía conformamos junto al FANA un frente que por primera vez después de muchos años logró amenazar la conducción del LAI, terminando muy cerca y siendo el único centro del arco reformista que hoy tiene planteado un escenario de disputa y posible recuperación por parte del movimiento estudiantil de cara al año que se viene.

Finalmente en Filosofía y Letras, el Colectivo también acortó la distancia con la Izquierda al Frente, con idénticas perspectivas, ingresó al Consejo Directivo y creció en su representación en distintas Juntas de carrera.

¿Y ahora qué pasa?

El panorama es complejo. Las fuerzas del rectorado consolidaron su crecimiento en los ámbitos institucionales pero no lograron conquistar ningún centro nuevo ni crecer en delegados, lo que complica su objetivo de volver a la conducción de la FUBA el año que viene.

Desde LA MELLA consideramos que la única forma en que se puede revertir este escenario regresivo es apostando a la más amplia unidad de todos los espacios que enfrentan al rectorado, a Cambiemos y a Nuevo Espacio-Franja Morada. Somos conscientes de que la unidad en sí misma no alcanza: las fuerzas populares en la Universidad tenemos que ser mejores y más inteligentes, saliendo de la chicana y la visión corta de la autoconstrucción. Necesitamos madurar para estar a la altura de un adversario con muchos más recursos y un escenario político que lo favorece.

Debemos construir una inteligencia común que logre frenar la restauración radical en la UBA y la forma en que podemos hacerlo no es atrincherándonos en nuestras identidades y banderas. Tenemos que construir una agenda y un camino común para el movimiento estudiantil en esta etapa y un futuro para todos los y las estudiantes, que supere a las posibilidades que hoy ofrece Nuevo Espacio. Este asunto está ahora y para siempre en nuestras manos.

 

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