La  lucha  contra la tercerización en  el  Ministerio  de  Trabajo

Por: José Luis Farías, delegado de la Junta Interna de ATE-Trabajo | 10 de mayo de 2017

Desde  hace  varios  años, los  trabajadores  y  las  trabajadoras  de  limpieza  del  Ministerio  de  Trabajo se han dado un proceso de organización contra la tercerización a través del SITTMA y la articulación con ATE. En los últimos meses, se le sumó una necesidad urgente: garantizar la continuidad laboral.

En el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, el ministro Triaca dejó en la calle a más de ciento treinta trabajadores y trabajadoras del servicio de limpieza tercerizado por reclamar el  pago de sus salarios y su continuidad laboral. Desde hace más de un año, la empresa contratista, Inmantec SA, que brindaba el servicio en el organismo, venía incumpliendo sistemáticamente con el pago de los salarios con el argumento de que el ministerio no giraba el dinero por los servicios prestados.  

Los trabajadores y trabajadoras de limpieza, organizados en el Sindicato de Trabajadores de Maestranza y Afines (SITMA) de la CTA Autónoma, venían dando una pelea tenaz y continua frente a cada incumplimiento de la empresa. Fueron meses de enfrentar una guerra de baja intensidad llevada adelante por el frente unido de la empresa y las autoridades del organismo. Pero, en el mes de abril, la situación laboral de los compañeros se agravó ya que ni siquiera recibieron una mínima fracción de sus salarios. A esta situación límite se le sumó que no podían acceder a su obra social y a las asignaciones familiares por el incumplimiento empresarial del pago de los aportes. La situación no daba para más y, a fin de mes, llevaron adelante un encadenamiento en la entrada del edificio.

Las autoridades venían dilatando una verdadera solución, haciendo promesas informales de continuidad laboral. Tras el encadenamiento que tomó estado público, el ministro Triaca le rescindió el contrato a la empresa, lo que dejó afuera a los ciento treinta trabajadores y trabajadoras. A pesar de eso, los funcionarios seguían planteando que el conjunto de los trabajadores iban a ser absorbidos, a partir del mes de mayo, por una empresa de emergencia. Sin embargo, el martes 2 de mayo, las autoridades dejaron pasar al organismo a una parte de los compañeros de limpieza: los delegados del SITMA y los activistas no fueron reincorporados en una clara medida de persecución gremial.  

Más allá del conflicto: cómo se forjó la organización

En el Ministerio de Trabajo, la organización de los compañeros y compañeras de limpieza en el SITMA surgió en 2011, apoyados por nuestra Junta Interna de ATE, tomando como reivindicación el fin de la tercerización. Durante los noventa, el achicamiento del Estado había convalidado formalmente la tercerización del servicio, situación que se mantenía. Por este motivo, se empezó a reivindicar la tarea de limpieza y maestranza como una labor fundamental para el funcionamiento cotidiano de la Administración Pública, y se planteaba que los trabajadores tercerizados debían ser reconocidos como estatales y ser contratados directamente por el Estado.

Pero la lucha contra la tercerización requería de un movimiento más amplio, que trascendiese los límites del Ministerio de Trabajo. Lamentablemente, no existió un movimiento en toda la Administración Pública que pusiese en el centro, además del reclamo del pase a planta de los trabajadores contratados por el Estado, la finalización de la tercerización de los y las laburantes de limpieza.  

En la etapa política pasada, el reconocimiento de los trabajadores y trabajadoras de limpieza como empleados públicos no se concretó, así como tampoco el pase a planta de la gran masa de trabajadores y trabajadoras estatales precarizados. Estas problemáticas quedaron entre los irresueltos de los diferentes gobiernos kirchneristas, que carecieron de una vocación política para regular la situación de miles de trabajadores en el Estado Nacional. Sin embargo, la organización en el Ministerio de Trabajo fue un factor clave para garantizar la continuidad laboral cuando se presentaban los recambios de empresas. Y es lo que viene permitiendo a los trabajadores seguir dando la pelea.

La lucha de hoy está marcada por la etapa regresiva que vive nuestro país. Seguimos reivindicando que el Estado reconozca a nuestros compañeros tercerizados como laburantes estatales, aunque en este momento concreto se nos impone la pelea por la continuidad laboral.  

Este marco regresivo y de avance del macrismo sobre nuestros derechos requiere dotarnos de una política amplia de articulación gremial, política y social para que los compañeros y compañeras que están luchando por su reincorporación no queden aislados. La arremetida empresaria y del gobierno, a nivel general, nos plantea trascender las disputas estériles para construir un mayor marco de unidad que nos permita dar respuesta con organización e iniciativa.  

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