Mujeres de todo el país, ¡Chaco las espera!

Por: Marina Barreto, Laura Gómez y Pamela Soto, integrantes de la Comisión Organizadora del 32° Encuentro Nacional de Mujeres.   | 20 de septiembre de 2017

Este año, el Encuentro Nacional de Mujeres tendrá como sede a Resistencia, del 14 al 16 de octubre. Como en 1998, la ciudad recibirá a más de 60 mil mujeres de todo el mundo para debatir en más de setenta talleres, para hacer de la cultura un espacio propio y para marchar por las calles alzando la voz por nuestros derechos.

Desde que el año pasado, en el 31 Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) de Rosario, se decidió que Chaco sea sede de la trigésima segunda edición, muchas nos hemos sumado a la organización de los distintos aspectos logísticos que demandan la ejecución de este evento masivo. A pesar de que en un principio algunas voces se manifestaron contra la selección de la sede 2017, consideramos estratégica y necesaria la realización del Encuentro en la región noreste de nuestro país, una de las más afectadas por las políticas neoliberales del gobierno nacional, que hacen eco en las magras e insuficientes decisiones salariales y propuestas de inclusión provinciales.

Chaco es una de las provincias más pobres del país y sabemos que este índice afecta principalmente a las mujeres, sean o no el sostén económico de su hogar. Advertimos la importancia de que en esa realidad se visibilicen las desigualdades salariales y de acceso a puestos de trabajo dignos, así como la lucha de las compañeras trans por la inclusión del cupo laboral que se está planteando en la Cámara de Diputados local.

Consideramos fundamental que la magnitud de relatos que atraviesan a este evento expongan los terribles casos de violencia de género y femicidios que se han producido en nuestra provincia. Casos que muchas veces no llegan a los medios nacionales o tienen poca difusión.

Cada día 17 marchamos pidiendo la aparición con vida de Maira Benítez, desaparecida en la localidad de Villa Ángela hace casi nueve meses, y cuyo caso sólo ha obtenido la desidia y falta de respuestas de las autoridades provinciales. Y seguimos pidiendo justicia por los femicidios de Araceli González de la ciudad de Barranqueras y de Elizabeth Álvarez, de trece años, quien fue asesinada de un tiro en un cuarto del hotel céntrico Alfil y cuyo autor se suicidó en el mismo lugar tras el hecho. Continuamos pidiendo justicia para Eliana Tapia, cuya ex pareja la sometió durante años a terribles maltratos y sigue caminando libre por las calles de la ciudad, al igual que la ex pareja de Pamela Famoso, desfigurada casi hasta la muerte. Y porque sentimos latentes las cotidianas negligencias de la justicia y el poder político en todos los casos de violencia verbal, simbólica, económica y física que atravesamos como identidades feminizadas y que precisamos dejen de estar invisibles, aceptadas y promovidas por la sociedad.

Iniciativas preparando el ENM

El mayor aprendizaje de ser parte de la Comisión Organizadora de este 32º ENM es el del trabajo colaborativo que nos permite vernos a nosotras mismas y a las demás como personas que, aunque provengamos de diferentes ámbitos, trabajos y barrios, nos unimos con el objetivo común de decir “Aquí estamos. Vivas y libres nos queremos”. Porque convivir con nuestras diferencias y aprender de los recorridos de vida de cada una nos enriquece como seres humanos y como movimiento. Un movimiento que en octubre desbordará nuestras calles y dejará la huella de muchos caminos para seguir luchando por la igualdad.

Aunque nos hemos encontrado con cierto desconocimiento local respecto de lo que este Encuentro de verdad significa, y gran parte de los medios de comunicación sólo hagan foco en los posibles incidentes que la masividad produciría per se, nuestro trabajo de militancia también incluye explicar que el fundamento del ENM es justamente el de oponerse a todas las formas de violencia y que la reunión de miles de mujeres supone la demostración de que otras formas de debate, de organización y de construcción de una sociedad son posibles.  

Desde cada subcomisión estamos trabajando para garantizar la participación de todos los sectores que forman parte de nuestra heterogénea construcción como región, viajando a distintas localidades de la provincia para invitar y coordinar acciones con mujeres e identidades femeninas de parajes y localidades más alejados de la capital, especialmente de las mujeres indígenas qom, wichí y moqoit. También se está haciendo especial hincapié en respetar la visibilidad y el lugar para todas las disidencias a la heteronormatividad que sofoca con discursos arcaicos y discriminadores. También abordando temáticas nuevas, y en este sentido resaltamos con enorme felicidad la inclusión de los talleres de “Mujeres y cultura de la violación” y “Mujeres y activismo gordo” por primera vez para esta edición.

Desde MALA JUNTA Chaco participamos activamente en las distintas subcomisiones de trabajo de este Encuentro, defendiendo la participación plural, horizontal y democrática que caracteriza a uno de los eventos más importantes de nuestra historia política contemporánea.

A la par realizamos tareas de acompañamiento y debate con compañeras del interior provincial, como nuestra reciente visita a la agrupación La Dignidad de la localidad de Ciervo Petiso, donde realizamos el taller de despatriarcalización, actividad que se repetirá en la localidad de Machagai a inicios de octubre. También organizamos la charla debate sobre “La Historia del Encuentro Nacional de Mujeres” y la primera edición del Taller de Autodefensa, actividad organizada con el colectivo Horda de Lesbianas Chaco.

Nos sentimos muy movilizadas por las hermosas iniciativas de las que somos protagonistas a partir del ENM y cada paso dado por un mundo distinto nos motiva a continuar con nuestro trabajo colectivo. Las esperamos en octubre en Resistencia para abrazar este movimiento y gritarlo bien fuerte, entre todas.

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