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trabajadores Tierra, techo y trabajo

Construyendo todos los días una vida digna para todos, con tierra, techo, trabajo, salud, educación y libertad. ¡Ni un derecho menos!

El acceso a la salud, a la educación, a la vivienda, a la seguridad, al trabajo en condiciones dignas, el derecho de las mujeres y la diversidad sexual, el derecho a ser realmente iguales frente a la justicia y la ley, el derecho a informarse y a opinar libremente, a organizarse y participar, a un medio ambiente sano. No hay democracia verdadera sin derechos. El mercado  promueve el individualismo y la competencia, frente a la que ofrecemos una perspectiva de ampliación y profundización de derechos que debe ser garantizada por el Estado. A contramano de esta perspectiva, el programa de gobierno de la Alianza Cambiemos se asienta sobre un ataque directo a los derechos del pueblo trabajador.

soberania  200 años por soberanía

Quien no quiere a la Patria, no quiere a su madre. Somos argentina, somos América Latina, somos pueblos que caminan por su identidad y su independencia.

Nuestra democracia tiene enormes deudas y problemas pero en ningún modo podrá resolverlos si nuestro país vuelve a seguir recetas que nos venden desde afuera: entregar nuestros recursos naturales, abrir indiscriminadamente nuestra economía, dejar de proteger el trabajo argentino. No queremos que la política responda a intereses de grandes potencias extranjeras o de empresas transnacionales. Defender la democracia supone defender nuestra autonomía, reclamando nuestra soberanía en las Malvinas, retomando y continuando en el presente los dos siglos de lucha por una nación independiente y por la integración continental que nos preceden, así como los 500 años de resistencia americana.

politica El pueblo delibera y gobierna

Tomamos los desafíos del presente con militancia, solidaridad, transparencia y construcción colectiva. ¡La política es un arma cargada de futuro!

Creemos en la necesidad de una democratización profunda de la política, lo que supone un cambio en la lógica de gobierno y administración de lo público. Resulta fundamental promover la creación de instituciones de participación popular para el control y la elaboración de las políticas públicas. Lejos de recluirse en espacios ajenos al pueblo, la democracia se mejora si se llena de pueblo. Presupuestos participativos, consultas populares, plebiscitos, son muchas las maneras de promover que una mayor cantidad de personas se involucren con lo público. Lo peor que nos puede pasar es que la política quede en mano de supuestos “expertos”, en lugar de estar en manos de todos y todas.

manos Otra política es posible

La democracia no sólo es votar cada dos años, sino participar todos los días. Discutiendo, organizándonos, movilizándonos.

La gran mayoría de los partidos políticos no puede explicar cómo financia sus campañas electorales. Un representante elegido por el pueblo debe responder a quienes lo votaron y no a quienes financiaron su campaña. Por ello trabajaremos por una nueva cultura política que no tenga ataduras con la corrupción y las prácticas tradicionales de financiamiento. No creemos en la política de las recetas infalibles ni las soluciones preconcebidas. Al contrario, apostamos a la construcción colectiva, a la militancia, al diálogo y el aprendizaje con los movimientos sociales, al camino junto al pueblo para la construcción de un proyecto de país de y para las mayorías.

 

Para profundizar en nuestro proyecto te recomendamos leer acá nuestro Manifiesto Fundacional.