Piedad Córdoba y un encuentro con la economía popular

Por: Fernando Vicente Prieto | 06 de septiembre de 2017

 

“Una experiencia novedosa y extraordinaria”. Así definió la referente colombiana el proceso impulsado desde la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).

Entre el 1º y el 6 de septiembre, la ex senadora y actual precandidata presidencial visitó Buenos Aires, donde mantuvo reuniones con integrantes de la comunidad colombiana en el país y con organizaciones locales. En el marco de una agenda apretada, el lunes 4 de septiembre se desarrolló un encuentro con trabajadoras y trabajadores organizados en la CTEP en el barrio de Constitución.

El objetivo del intercambio fue presentar el trabajo organizativo de la CTEP, la confederación gremial “de nuevo tipo” que agrupa a decenas de miles de trabajadoras y trabajadores de la economía popular y constituye uno de los fenómenos más novedosos de la escena social-política argentina.

Luego de la presentación general de Nicolás Caropresi, militante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) e integrante de la mesa promotora de la CTEP, tomó la palabra Esteban “el Gringo” Castro. El secretario general de la Confederación relató brevemente la historia de este organismo.

En su recorrido, Castro señaló las dificultades para obtener el reconocimiento del Estado: la CTEP recién a fines de 2015 obtuvo la personería social, ratificada luego en 2016. También mencionó las masivas luchas desarrolladas durante el primer año de gobierno de Macri, en particular por la ley de Emergencia Social, finalmente sancionada en noviembre de 2016 casi por unanimidad. Y, en 2017, las luchas por la reglamentación y el efectivo cumplimiento del salario social complementario, que implica un monto igual a la mitad del salario mínimo.

Luego, trabajadoras y trabajadores de diferentes ramas y organizaciones que construyen la CTEP dieron un breve panorama de cada una, informando el trabajo en las cooperativas textiles, de reciclado (cartoneros y carreros), de trabajo rural, de comunicación, de empresas recuperadas, de vivienda e infraestructura, etcétera. 

En ese relato no faltó la rama más nueva, vinculada al deporte y a la recreación, y tampoco las iniciativas relacionadas con las luchas concretas por la igualdad de género: espacios para empoderar a la mujer, para acompañar a niños y niñas, para avanzar en los derechos sexuales y reproductivos. Además, se visibilizaron algunas de las diferentes organizaciones que hacen vida en la central, entre las que se encuentran el Movimiento Evita, el MTE, el Movimiento La Dignidad, el Movimiento Nacional Campesino Indígena, La Garganta Poderosa, Los Pibes, entre otras.

Al finalizar, Piedad Córdoba se manifestó asombrada ante el concepto de organización que promueve la CTEP. Explicó que, en Colombia, la economía informal está muy extendida y que este sector será parte de los ejes centrales de su campaña electoral, de cara a las presidenciales de 2018.

“Venía con una idea diferente respecto del tema”, reconoció, más vinculada a la lucha por la inclusión en el empleo asalariado. “Pero esta experiencia me parece mucho mejor: se trata de reconocer y dignificar el trabajo que ya hacen los sectores populares. He aprendido algo muy importante”, agregó, convocando a generar intercambios entre Colombia y Argentina.

Luego, Juan Grabois, uno de los referentes del MTE y la CTEP, cerró la actividad señalando que allí donde el sistema tiende a “descartar” a gran parte de la clase trabajadora, el reconocimiento viene de la organización y de la lucha.

“Una experiencia novedosa y extraordinaria”

Luego de la actividad, conversamos con Piedad y con algunos referentes que participaron activamente del encuentro.

“Primero, para muchos trabajadores y trabajadoras de la economía popular, fue la posibilidad de escuchar de forma directa a una de las referentes de la Patria Grande, sobre todo en este momento de avanzada neoliberal en Argentina, con la experiencia que tiene el pueblo de Colombia”, relató Nicolás Caropresi.

“Por otro lado, algo muy interesante que expresaba Piedad tiene que ver con los nuevos procesos que se están construyendo en el continente, de los cuales la CTEP es parte. Así como los compañeros y las compañeras tenemos la capacidad de inventar su trabajo desde la creación popular, también tenemos la capacidad de orientar nuestras luchas con mucha mayor creatividad y poniendo nuevas categorías en discusión, discutir de otra manera el trabajo y la gremialidad. Piedad lo explicó de una manera obviamente mucho más poética y creo que fue muy interesante, porque quienes construimos todos los días la CTEP por ahí no podemos observar con esa distancia. Al estar metidos en la dinámica cotidiana, a veces no podemos frenarnos a reflexionar sobre lo que estamos construyendo. Creo que dar esos debates con responsabilidad es tener en cuenta que el único saldo importante es la organización del campo popular, más allá de a qué molino va a parar eso. Lo más importante es que vaya a parar al molino de la conquista de los derechos de los compañeros y las compañeras”, agregó.

Llegado de Mar del Plata, Martín García fue el encargado de presentar la experiencia de la rama Vivienda e Infraestructura. Luego de la reunión, señaló que “el balance es positivo: encontrarse con esta mujer con tanta lucha y poder expresar lo que es la economía popular en lo personal y en lo colectivo es importante. Entender que la realidad es muy parecida en Colombia, en Argentina, en los países de Nuestra América. Los lugares y las coyunturas son distintos pero casi siempre con una realidad en común. Y nos fortalece saber que la compañera Piedad Córdoba se lleva esta idea de construir un sindicato de la economía popular, necesario para fortalecer una porción tan importante de la población que sale a construir y autogestionar sus propios empleos”.

En diálogo con Cambio, Piedad Córdoba caracterizó a la experiencia como “extraordinaria”. La referente de derechos humanos consideró que “no solamente es un proceso organizativo muy importante, sino un proceso de politización y de conciencia de la gente”.

“Me pareció gente muy empoderada, muy alegre”, destacó. “Algo que los caracteriza es que no se trabaja desde la condición de víctima sino todo lo contrario: desde los derechos y la construcción de ciudadanía. Esto los va a llevar muy lejos. El hecho de que estén organizándose y pensando en las diferentes tareas que realizan, por ejemplo el deporte, la comunicación popular, que estén pensando en una universidad, es un salto cualitativo muy importante en los procesos de formación y organización popular”.