¿Por qué Patria Grande en Bahía?

Por: Patria Grande | 17 de noviembre de 2016

Bahía Blanca es la segunda ciudad del interior de la provincia de Buenos Aires y sede de la Universidad Nacional del Sur, es centro del antiguo nodo ferroportuario agroexportador, transformado por el capital transnacionalizado y el polo petroquímico. También es el hogar de la Nueva Provincia (diario filofascista y prodictadura), es sede del V cuerpo del Ejército y está a pocos kilómetros de Puerto Belgrano, la base de la Armada más grande del país y Sudamérica. Por si esto fuera poco, el año pasado fue elegido intendente, Héctor Gay, del PRO- Cambiemos y proveniente del multimedio LU2 – La Nueva. Gay reproduce el discurso patriarcal y homofóbico defendiendo “un orden natural de las cosas” y recupera lo peor del ideario de la última dictadura y la doctrina de Seguridad Nacional hablando del “enemigo interno” que corrompe los “valores de la juventud”.

Pero también Bahía fue protagonista de luchas populares como el “Escuelazo” en 2001, la organización contra el dragado en Cerri, la Lucha Cartonera, la movilización en reclamo de Memoria, Verdad y Justicia y en apoyo a los Juicios a los genocidas del V Cuerpo y Puerto Belgrano, y más recientemente las marchas por “Ni una Menos” y también contra el ajuste, el tarifazo y por la educación pública.

Estas luchas se dieron por el accionar y el compromiso de las organizaciones del campo popular bahiense. Un SUTEBA independiente, antiburocrático y combativo que suma una década de luchas por la educación pública. Organizaciones sociales que hacen trabajo territorial en los barrios. Un movimiento estudiantil, en el que destaca el Centro de Estudiantes de Humanidades de la UNS, organizado contra el ajuste en la universidad pública y que se moviliza en apoyo a las luchas populares.

Es a este campo popular bahiense que queremos aportar, es por eso que un grupo de compañeros y compañeras decidimos sumarnos a Patria Grande, para resistir en unidad y construir una alternativa.

Contra el gobierno de los empresarios

Los pueblos de nuestramérica estamos atravesando un momento sumamente complejo: el golpe de estado en Brasil, los intentos golpistas en Venezuela, el fracaso del proceso de paz en Colombia, la ofensiva de Trump contra el pueblo mexicano y la población hispana y el avance del neoliberalismo en todo el continente ponen en jaque a los derechos que hemos conquistado en los últimos años.

Nuestro país no está exento de esta situación, el gobierno de los empresarios, encabezado por Macri, vino a golpear de lleno a nuestro pueblo. En menos de un año hubo miles de despidos, ajuste en programas sociales, tarifazo, devaluación, paritarias por la baja, recortes en salud y educación. Por el otro lado, los ricos se vuelven cada vez más ricos: hubo quita de retenciones al campo, quita de impuestos a la minería, liberalización de las importaciones, levantamiento del cepo al dólar, quita de impuestos a autos de alta gama, etc.

No contentos con las medidas económicas, vienen dando una fuerte batalla en el plano ideológico: con un decreto desarmaron la ley de medios, y desplegaron todas sus herramientas de comunicación para justificar las medidas antipopulares, intentando que el pueblo acepte mansamente el encarcelamiento de dirigentes sociales, que la militancia y la participación política son prácticas corruptas, mafiosas y negativas, llegando incluso a poner en debate la magnitud del genocidio cometido por la última dictadura cívico militar.

El proyecto de Macri necesita de una oposición “a su medida”. Una parte de la tarea que se proponen realizar es “normalizar” el sistema político argentino, que implosionó en 2001. Cerrar ese ciclo se vuelve necesario para reconstruir una hegemonía política duradera, que permita incluso una alternancia de partidos gobernantes, con acuerdos de fondo sobre los destinos del pueblo. Reconstruir el sistema político requiere no sólo del éxito eventual de la coalición Cambiemos en el gobierno, sino también de la constitución de una oposición razonablemente funcional a esa estrategia, y de una fuerte derrota de los movimientos y organizaciones del campo popular.

Resistir en unidad, construir la alternativa

Como Patria Grande, a lo largo y ancho de nuestro país, nos proponemos asumir la tarea de desplegar una fuerte intervención en las luchas sociales y reivindicativas acompañando los procesos de resistencia popular a las políticas regresivas del macrismo y alentando los mayores niveles posibles de unidad, con el objetivo de lograr victorias que al mismo tiempo ayuden a limar los niveles de legitimidad de Cambiemos.

A su vez, nos proponemos el desafío de explorar la conformación de una Plataforma Política que trascienda a la izquierda popular y supere programáticamente a la experiencia kirchnerista, que nos permita dar un salto en nuestra intervención política y colabore con la construcción de una alternativa popular al gobierno del PRO. Una propuesta política a ser construida con agrupamientos que provengan del propio kirchnerismo o de las distintas variantes de la izquierda y el progresismo, que dé lugar también a referentes sociales, culturales o intelectuales, o a sectores que no están encuadrados en ninguna experiencia orgánica. Una plataforma que, a 200 años de la declaración de la Independencia, se relacione con las luchas sociales, al tiempo que se despliegue con una vocación por construir mayorías en el terreno político.

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