Referéndum en Cataluña: entre nacionalismos y democracia

Por: Lucas Villasenín. | 04 de octubre de 2017

El 1-O se llevó adelante un referéndum sobre la independencia de Cataluña. La jornada electoral mostró la faceta más represiva del gobierno español y un gran apoyo a la propuesta independentista.  

¿Cómo se llegó al 1-O? Las razones culturales, históricas y económicas para que Cataluña logre su independencia vienen de varios siglos atrás. Pero la exacerbación del independentismo se ha profundizado desde que el Tribunal Constitucional de España declaró inconstitucional una parte del Estatuto de Autonomía de Cataluña. En esa impugnación jurídica el Estado español desconoce la existencia de Cataluña como una nación y se recortan las competencias legales de la Comunidad Autónoma.   

El 6 de septiembre el parlamento de la Comunidad de Cataluña votó la Ley del Referéndum y su presidente, Carles Puigdemont, firmó el decreto que puso fecha a la votación para el 1 de octubre. Quienes impulsaron el referéndum integran la plataforma Junts pel Sí, que es una coalición de partidos independentistas de centro-derecha y centro-izquierda que gobierna la Comunidad, y el partido de izquierda catalana CUP. La actual gestión de Junts pel Sí es la continuidad de la que encabezó previamente Artur Mas y que estuvo empapada de los mismos escándalos de corrupción y políticas de austeridad que involucraban a toda “la casta” del Reino de España.

 

La crisis territorial

En los últimos años España fue noticia en el mundo por las enormes movilizaciones en 2011 y por la crisis del bipartidismo (PP-PSOE) como consecuencias de las políticas de austeridad. Simultáneamente, Cataluña se transformaba en el símbolo de la crisis territorial de España.

Quienes gobiernan Cataluña (ayer Mas, hoy Puigdemont) no se diferencian sustancialmente de “la casta” que gobierna España. Todos ellos defienden el orden neoliberal en Europa y son parte de estructuras políticas involucradas en millonarios casos de corrupción. Ambos podrían ser catalogados de “derechas”. Sus diferencias siquiera pasan por la exacerbación del nacionalismo. Unos defienden un Reino de España que se impone sobre todas las nacionalidades y otros un elitismo catalán separatista.

Desde que se anunció el plebiscito se llevaron a cabo permanentes amenazas discursivas. Pero todo superó lo esperado cuando la Guardia Civil, por orden de la justicia y del gobierno de Mariano Rajoy, detuvo a funcionarios involucrados en la organización del referéndum, secuestró material electoral y reprimió las masivas movilizaciones.

Rajoy se planteó una cruzada en defensa de la legalidad y afirmó que la única forma de permitir el referéndum sería después de un cambio de la Constitución. Detrás de su ataque a la consulta popular sumó al PSOE y a Ciudadanos.

Al autoritarismo del gobierno se le respondió con enormes movilizaciones en Cataluña y en otras ciudades del país en defensa al derecho a decidir en Cataluña.

 

Radicalizar la democracia y resignificar España

Quienes representaron una posición alternativa a las de Rajoy y Puigdemont fueron “las alcaldesas del cambio” (Ada Colau en Barcelona y Manuela Carmena en Madrid). “Cuando hay una crisis en democracia se combate con más democracia” señaló Carmena en la televisión, sentada al lado de Colau hace pocas semanas. PODEMOS también convocó a un diálogo y una negociación que aún no llegaron.  

El dirigente de PODEMOS Jorge Lago también caracterizó que en este conflicto se juega la posibilidad de la crisis de régimen de seguir instalando sus clivajes (entre nacionalismos o entre izquierdas y derechas) o la posibilidad de una salida democrática. Esa radicalización de la democracia es asumida junto a la necesidad de construir una identidad plurinacional de España que dispute los significantes de nación y patria históricamente asociados a las derechas. “Resignificar España, por mucho que cueste en el imaginario de las izquierdas” es la tarea pendiente, según Lago.  

 

El 1-O

El 1 de octubre el mundo entero vio una represión con pocos precedentes en la historia reciente de España. La violencia provocada por la Policía Nacional y la Guardia Civil dejó más de 800 heridos entre quienes se movilizaron para defender el derecho a votar. Las fuerzas de seguridad llegaron a ocupar 319 centros electorales secuestrando urnas y desalojando a la gente a palazos, golpes y escopetazos.  

A pesar de la represión, el resultado arrojó que participó más de la mitad de las personas habilitadas y el 90% lo hicieron a favor de la independencia. La mayoría de los centros electorales se mantuvieron abiertos por ciudadanos y ciudadanas que se quedaron a dormir en los centros electorales y por los bomberos y la policía de Cataluña, que hicieron de escudos humanos para evitar que los desalojen.  

Ese mismo día:

* Rajoy declaró que no hubo ningún referéndum de independencia en Cataluña. “No hemos asistido a una consulta sino a una escenificación”, sostuvo. También dijo que “ha prevalecido la democracia porque hicimos valer la Constitución”.

* Puigdemont en Cataluña ha salido fortalecido. Luego de la elección ha denunciado la represión y declaró estar abierto a “las propuestas de diálogo y a las posibilidades de mediación”.  

* El Ayuntamiento de Barcelona dirigido por Colau ha ofrecido asistencia jurídica a quienes fueron víctimas de la represión. La alcaldesa agradeció a la ciudadanía por el ejemplo de democracia a pesar del “estado de sitio” que ordenó Rajoy.

* Pablo Iglesias declaró que “la democracia no se defiende a palos”, atacando a Rajoy. También ha convocado al PSOE a rectificar para sacar al PP del gobierno y buscar una solución dialogada al conflicto con Cataluña. PODEMOS reiteró su propuesta de un referéndum pactado.

* Pedro Sánchez del PSOE explicó que el 1-O expresó el fracaso de dos políticas: la del PP que gobierna España reprimiendo y la del gobierno de Cataluña que ha hecho una “consulta ilegal”. Pidió a ambos que “vuelvan a la senda de la responsabilidad”.

El futuro de España y la crisis territorial expresada en Cataluña está abierta y presenta muchas incertidumbres. Desde Argentina nos solidarizamos con quienes son víctimas de un gobierno represivo y deseamos que la democracia sea la manera de resolver dicha crisis.

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