Salta: bautismo prometedor para Patria Grande en medio de la bosta oligárquica local

Por: Nicolás López | 25 de octubre de 2017

Un primer balance de la experiencia del Frente Popular para la Liberación en la provincia de Salta que alcanzó, en su primera presentación, 17 mil votos para la categoría de diputados nacionales.

Cuando en febrero de este año la municipalidad de Salta desplegaba una persecución sin precedentes en la ciudad contra la militancia popular de PATRIA GRANDE y el MTE a raíz del conflicto carrero, el horizonte trazado por los y las compañeras de la regional para este año parecía caerse a pedazos. Sin embargo, esta noche nos encontramos reflexionando sobre las virtudes que nos llevaron a sobreponernos y pasar de página para seguir abonando la construcción de la alternativa popular para los y las salteñas en un proceso nacional en el que Cambiemos se hace fuerte.

Esta primera experiencia electoral de la organización nos deja un saldo altamente positivo en el medio de un clima muy adverso para la militancia popular y el conjunto de la clase trabajadora en todos los planos. La victoria aplastante de “Un Cambio para Salta” sobre el oficialismo provincial y la colectora “progresista” del mismo (Unidad Ciudadana), además de sorpresiva, es un factor importante para analizar cómo se va a acomodar Urtubey en el plano nacional de cara a 2019. Cambiemos se consolida en la provincia y el hoy gobernador no descartó la posibilidad de ser una “carta nacional” en el espacio del presidente Macri. Al contrario, algunos analistas llaman la atención sobre lo “cómodo” que se lo vio con este revés.

El gran derrotado en estas elecciones es el Frente de Izquierda, que estaría perdiendo una banca nacional, cinco bancas provinciales y una en el Concejo Deliberante de la ciudad capital. Todas estas bancas eran parte del acumulado del Partido Obrero, que supo ser primera minoría en el municipio y que, evidentemente, mostró, por un lado, la falta de capacidad de gestión y, lo más importante, la falta de comprensión del carácter concreto en el desarrollo de las relaciones sociales de producción, en el que la abstracción no les permitió ser la agenda de los sectores populares. Todo parece quedar en una “primavera” en el que el voto bronca y una serie de factores fuera de control en los partidos burgueses le dieron una oportunidad única.

Pasando a las fuerzas del campo popular, el kirchnerismo llegó fragmentado y subordinado en tres frentes: Unidad y Renovación (urtubeicismo); Unidad Ciudadana (donde compartía filas con figuras del PJ romero-menemista de 2001), espacio conducido por el actual intendente de Tartagal Sergio “El Oso” Leavy, quien se expresó con anterioridad a estas elecciones a favor de un emprendimiento nacional de Urtubey; y, por último, Kolina, que optó por formar parte del Frente Popular para la Liberación en base a los encuentros y discusiones que veníamos desarrollando desde la plataforma “8 de Febrero”, junto a otro buen número de organizaciones sociales y expresiones políticas diversas del campo popular, en busca de sentar las bases para la alternativa popular. El Frente Popular para la Liberación llegó al día de ayer compuesto por Unidad Popular, PATRIA GRANDE y Kolina y alcanzó 17 mil votos, aproximadamente un 2,5% del total en la provincia en la categoría de diputados nacionales. Con estos resultados, quedamos por arriba del MST y superamos el último lugar desde el “filtro” de agosto, escenario que ya era positivo para todas las fuerzas que componemos el Frente.   

La campaña para instalar nuestro proyecto en la órbita del pueblo salteño se intensificó de agosto a la fecha. Al despliegue en diversos puntos del centro de la ciudad y la Universidad Nacional de Salta, se sumaron caminatas de difusión en algunos barrios y viajes al interior provincial de nuestra compañera y referenta “Andy” Andrade junto a Edmundo Falú, candidato en primer término (Unidad Popular). Pudimos, también, salir a probar nuestras aspiraciones hacia adentro del frente electoral, al discutir nuestro proyecto de izquierda popular de una manera más clara. Logramos, así, pisos interesantes de acuerdo con el resto de las fuerzas, como por ejemplo, un posicionamiento conjunto a favor del aborto seguro, legal y gratuito. En el plano de las propuestas de reformas económico-productivas, propusimos la generación de empleo genuino, el cooperativismo y el destino de la renta de los recursos naturales de la provincia que, también, fue bien recibido.   

Si bien los balances inmediatos muchas veces dejan más aproximaciones que certezas, el enfrentarnos a este primer proceso electoral en las condiciones previas y en el contexto global de retroceso de los pueblos nos deja en las puertas de un gran salto cualitativo para PATRIA GRANDE en Salta. De soportar la embestida del poder local a decidirnos a construir la izquierda popular en tierras güemisianas, donde la oligarquía se recicla y se rearma poniéndose al servicio del entregador nacional y el gringo comprador. El objetivo es construir una herramienta de mayorías capaz de articular las voluntades populares de un pueblo que tiene en su ADN la fuerza para resistir y en el que la dinámica de la democracia burguesa le ha dejado un lugar que la “izquierda parroquial” no supo ocupar.

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