“Sin tierra, techo y trabajo, la reforma es contra los de abajo”

Por: Nicolás Caropresi, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE). | 23 de noviembre de 2017

Las últimas semanas del año encuentran a la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) en las calles contra el paquete de reformas, contra el trabajo infantil, por un bono de fin de año para jubilados y beneficiarios de la AUH, y en general en defensa de los derechos de los sectores excluidos de nuestro pueblo.  

Terminadas las elecciones y tras una contundente victoria de Cambiemos a nivel nacional, el gobierno comenzó a ser un poco más transparente en sus objetivos.

Así tras unos días de haber concluido “la fiesta democrática”, el presidente Mauricio Macri llamo a un encuentro entre sindicalistas, empresarios, funcionarios, diputados, gobernadores e intendentes en el Centro Cultural Kirchner. Iba a lanzar en un discurso de no más de media hora lo que sería el plan de acción macrista desde ahí en adelante. Reforma laboral, previsional e impositiva. Por ahí venía centralmente la agenda con la que iba a cerrar el año. Bajar los “costos” laborales, profundizar el ajuste, debilitar la organización gremial: en pocas palabras hacer un poco menos tedioso el saqueo para los piratas extranjeros.

Ese mismo día bajo la consigna “Sin tierra, techo y trabajo, la reforma es contra los de abajo” miles de compañeros y compañeras organizados (CTEP, CCC, BDP) intentaron llegar hasta las puertas del CCK. Si el acuerdo para sacar la Argentina a “flote” iba a significar avanzar contra los derechos de los incluidos es porque los excluidos directamente estaban quedando fuera del campo de visión de quienes hace solamente cuatro semestres prometían pobreza cero. 

Dos semanas después la CTEP junto a decenas de organizaciones sociales llevaron adelante una jornada de lucha nacional. 3000 actividades a lo largo y ancho de todo el país, que incluyeron ollas populares, cortes y distintas protestas exigiendo el urgente tratamiento de la Ley de Emergencia Alimentaria, una Ley integral para la Economía Popular y manifestar su desaprobación a las reformas del gobierno.

Ese mismo día, en el predio de la Sociedad Rural (principales explotadores de niños y niñas en nuestro país), se iba a llevar adelante la IV Conferencia sobre la Erradicación Sostenida del Trabajo Infantil, ante un auditorio de 1.400 personas. Como dos semanas antes en el CCK, nuevamente la voz de los excluidos no iba a estar presente en la casa de los fumigadores seriales de la Argentina, que con sus avionetas matan y enferman a miles de niños y niñas en nuestro país. Pero también en esta ocasión las organizaciones sociales se hicieron presentes en el lugar y cuando intentaron ingresar fueron recibidas por un cordón policial y hasta sufrieron la asfixia temporal que genera el gas pimienta.

Al mismo tiempo el ejecutivo nacional, en una especie de anuncio al pasar, informa al pueblo argentino que por decisión presidencial ni beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo ni tampoco jubilados ni jubiladas iban a recibir el bono de fin de año. Por esa razón el 21 de noviembre la CTEP, la CCC y Barrios de Pie se movilizaron a las sedes de ANSES de todo el país para reclamar el bono correspondiente a los jubilados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo.

Por otro lado el 22 de noviembre la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (que también integra la CTEP) realizó una masiva movilización y un acto frente al Congreso de la Nación para detener la avanzada de un proyecto de Ley de Envases que pretende convertir el reciclado en un negocio para pocos (en su mayoría extranjeros), hambreando a ciento de miles de trabajadores.

Y ese mismo día frente al Ministerio de Agroindustria numerosas organizaciones de campesinos, indígenas, pescadores artesanales, pequeños productores y agricultores familiares realizaron una movilización para exigir que se implementen políticas públicas hacia un sector que ha sido castigado por las medidas económicas del gobierno nacional: subsidio de emergencia para pequeños y medianos productores de las economías regionales, en especial de las zonas inundadas; precio mínimo sostén para los principales productos; línea de créditos blando y a tasa subsidiadas; la reglamentación de la ley 27.118 de reparación histórica de la agricultura familiar y la prórroga del artículo 19 de esa ley hasta enero de 2021.

Todavía nos queda un tirón para que termine el año, y en las Cámaras se están empezando a discutir los proyectos de reformas que solo prometen hambre y exclusión. Frente a este panorama la hoja de ruta de las organizaciones sociales, políticas y gremiales no puede ser otra más que la de la unidad, no existe argumento alguno para hacer lo contrario.

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