Sobre el terreno electoral en la Provincia de Buenos Aires

Por: Hernán Balbuena y Diana Broggi  | 23 de agosto de 2017

Una lectura sobre las elecciones en la provincia de Buenos Aires y, especialmente, sobre la experiencia de VAMOS, la plataforma de participación que lanzamos junto a otras organizaciones compañeras en 2017.

Las elecciones legislativas 2017 ofrecen una serie de análisis posibles sobre el desempeño electoral de las distintas fuerzas políticas y sus tácticas en juego, así como el impacto a nivel nacional de cara a octubre. A su vez, como PATRIA GRANDE encaramos la experiencia electoral desde la plataforma VAMOS, con resultados diversos en los 47 distritos de la PBA en que logramos presentar candidaturas, por lo que consideramos necesario hacer algunas valoraciones al respecto.

Para pensar en las dinámicas en juego en estas elecciones en la PBA, la primera hipótesis es que el gobierno de Cambiemos apuntó en dos direcciones complementarias: polarizar y nacionalizar la elección, en particular tomando en cuenta la categoría de senadores y senadoras nacionales. Polarizar con el kirchnerismo desde el relato de la vieja herencia y la corrupción, y nacionalizar este clima polarizado al advertir que la candidatura de CFK en la PBA significaba la previa para las presidenciales de 2019. A su vez, la figura de CFK con su peso específico como ex presidenta y siendo una de las personas más conocidas en la política argentina contribuyó de alguna manera a que la búsqueda de Cambiemos en la elección de su oposición fuera exitosa. 

La segunda hipótesis tiene que ver con la “razón electoral” o lo que expresa el voto a Cambiemos en la PBA y es que, en una elección de medio término, además de la economía, hay otras variables que influyen en la gente a la hora de elegir. Un ejemplo son las rutas provinciales, muchas de las cuales se encuentran en obra: esto hace que el lema “haciendo lo que hay que hacer” del gobierno tenga materialidad para muchas personas y, a veces, tendemos a subestimar el voto sin tener en cuenta que en el electorado efectivamente conviven ideas de “dar un mensaje de descontento al gobierno” con las de “dejar gobernar”. Es decir, dejar que desarrollen su plan de gobierno, con una cuota de esperanza en lo que está por venir, más que en volver a lo que estaba. 

Hablemos de números 

Sin todavía tener los datos del escrutinio definitivo y a pesar de la burda manipulación del conteo provisorio, no podemos dejar de reconocer que Cambiemos hizo una buena elección a nivel provincial. Hasta el momento, con el 95,68% escrutado, un muy mal candidato como es Esteban Bullrich obtiene el 34,19% y CFK, el 34,11%. Las proyecciones indican que si CFK obtiene la victoria, como es muy probable que suceda debido a las mesas que faltan escrutar, seguiría siendo un empate electoral. Ahora bien: ¿es un empate político? En este punto podemos dejar abierto el interrogante. 

Por otra parte, sin subestimar el desempeño de Cambiemos (en 2015 ganó en 62 municipios, ahora en 102), existió, a la vez, una expresión de descontento superior al 65% de los votos sin contar abstenciones, blancos y anulados que fueron a CFK como máxima figura opositora y a diversas variantes electorales. 

Aproximaciones sobre la experiencia VAMOS 

Camo parte de nuestras definiciones políticas, desde PATRIA GRANDE entendimos la necesidad de construir plataformas políticas para el terreno electoral, espacios amplios que superen nuestra propia identidad. Así construimos VAMOS junto a otras organizaciones compañeras como el Movimiento Popular La Dignidad, e incorporamos referencias como la de Daniela Castro de Peronismo Revolucionario, compañeras de Seamos Libres, La Colectiva y otras organizaciones con referencias más locales. Esta construcción, sumado al crecimiento de nuestra propia organización, nos permitió triplicar los municipios en los que presentamos candidaturas: en 2015 llegamos a 16 distritos, en 2017 estuvimos presentes en 47. 

En función de lo resuelto en nuestro Plenario Nacional de Delegados y Delegadas extraordinario, impulsamos en el espacio VAMOS la no presentación en la categoría de senadores nacionales, al entender que la figura de CFK era la única capaz de expresar simbólicamente un freno a las políticas de ajuste de Cambiemos. A su vez, acompañamos esta definición con un llamado explícito a cortar boleta y votar por CFK. Consideramos que la orientación política fue acertada pero el mecanismo de “corte” hizo que, electoralmente, fuera muy difícil poder traducir esta política en votos, así como poder masificarla.

No obstante esto, obtuvimos alrededor de 36.844 votos (0,41%) en la categoría de diputados nacionales que encabezó Manuel Bertoldi y, a nivel local, pudimos superar la cantidad de distritos en los que rompimos la barrera del 1,5%, en comparación con 2015. Este año, pasamos las PASO, nuevamente, en San Andrés de Giles (6,34%), Luján (2,05%), Tandil (2,85%) y La Plata (2,12%) y se sumaron también Chivilcoy (1,68%) y Pinamar (3,81%). Además, esperamos el conteo definitivo en Azul, donde estamos muy cerca (1,46%). En estas y en otras localidades, la presentación electoral ayudó a consolidar y potenciar un trabajo cotidiano con referencias políticas locales. 

Las PASO 2017 sentaron las bases para la construcción de una nueva plataforma política, que se instaló en los distritos mediante la participación real de personas de a pie, y le dio a VAMOS la oportunidad de nacer en el medio de una escena política compleja para fuerzas como la nuestra, intentado existir en el medio de la polarización. 

Si bien quedan balances pendientes en profundidad, la sensación es que las elecciones primarias dejaron un sabor amargo a los militantes populares. De cara a octubre, necesitamos redoblar nuestros esfuerzos para lograr derrotar al macrismo. Es necesario organizar la bronca que deja este resultado y entender que las batallas continúan estando en las calles y en cada espacio en los que se encuentra el pueblo organizado y desorganizado. Es en la disputa por el sentido común y en la comprensión real de la materialidad de las condiciones en las que vive la gente. Para derrotar esta ofensiva neoliberal en las urnas, debemos recuperar las calles como en marzo de este mismo año, construyendo los marcos de unidad más amplios que podamos. Construyamos un #BullrichJamás en toda la provincia, como razón necesaria de nuestras urgentes tareas. 

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