Un balance de la elección en la CABA y el rol de Ahora Buenos Aires

Por: Guido Saccal | 23 de agosto de 2017

Una primera lectura de los resultados de las PASO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y, especialmente, varias reflexiones a partir de la experiencia de Ahora Buenos Aires al interior de Unidad Porteña.

El triunfo del macrismo en la CABA era previsible, aunque el resultado de Elisa Carrió que alcanzó el 49% de los votos superó las expectativas y pronósticos que podían hacerse unos meses atrás. Este éxito electoral, en parte, refleja la hegemonía del PRO en la CABA y el apoyo que en este distrito tiene la gestión nacional de Mauricio Macri. Pero, también, aporta condimentos particulares que la propia candidata le agregó al captar, incluso, un voto afín pero más “crítico” hacia el gobierno.

El Frente Unidad Porteña que integramos desde Ahora Buenos Aires logró el segundo lugar con casi el 21% de los votos, mientras que el dato más relevante fue el retroceso del espacio de Martín Lousteau (Evolución) que representa una suerte de “avenida del medio” en el distrito porteño y obtuvo resultados similares al massismo en la provincia de Buenos Aires. Las elecciones de las distintas variantes de la izquierda tradicional obtuvieron más o menos lo esperado.

Nuestra experiencia con Ahora Buenos Aires

En octubre del año pasado, siguiendo los lineamientos del II Plenario Nacional de Delegados y Delegadas de PATRIA GRANDE, lanzamos Ahora Buenos Aires, una plataforma que concebimos para ensayar una nueva experiencia política en la CABA. En términos generales, hoy podemos decir que hemos logrado instalar un espacio político nuevo desde el que logramos trascender la izquierda popular, unirnos con otras agrupaciones como Seamos Libres, La Colectiva, PTP y sumar referentes importantes de distintos sectores como Natalia Vinelli, Leo Bilanski, José María di Bello, Alma Fernández, Jacquie Flores, entre otros.

Al llegar el momento de las definiciones electorales, decidimos participar con una lista propia en las PASO de Unidad Porteña entendiendo que era el mejor aporte que podíamos hacer para intentar hacer fuerza contra la ofensiva neoliberal que vivimos en el país y para evitar que en la CABA se consolide una alternancia conservadora entre el PRO y el espacio de la UCR-Evolución.

En este marco, nuestra participación en UP nos permitió ubicarnos en un lugar político bien preciso: como un actor desde la izquierda que es capaz de aliarse al kirchnerismo en este contexto y planteando la tarea de construir la unidad en todos los terrenos. Esto lo reflejamos también en nuestra campaña al enfatizar la coherencia de esta política con la posición de la izquierda popular a lo largo de todos estos años, como en el balotaje. Una izquierda a la que no le da lo mismo el desenlace de las elecciones legislativas y que intenta poner su grano de arena para ser útil a las necesidades del pueblo en cada momento histórico.

El desarrollo de Ahora Buenos Aires se expresó en la campaña y en las listas que presentamos en las PASO en las que, gracias a esta política y nuestra participación en Unidad Porteña, logramos una gran visibilidad mediática y una corriente de simpatía muy amplia que se manifestó en cientos de personas que se sumaron a colaborar con la campaña de Ahora Buenos Aires sin ser parte de ninguna de las organizaciones previas.

Fue también una campaña sumamente intensa, con un despliegue importante en todos los planos (calle, pegatinas, padrón, fiscalización, redes sociales, medios, etc.) y nos movilizamos y entusiasmamos a un nivel muy alto. La conformación de los equipos y el profesionalismo es un saldo muy favorable para adelante. Por todo ello nuestros balances de la experiencia de construcción de Ahora Buenos Aires y de la campaña electoral son altamente positivos.

El resultado electoral

Como hemos expresado públicamente, no hemos logrado el objetivo electoral que nos propusimos. El piso para integrar la lista de Unidad Porteña en octubre era del 3,1% y obtuvimos un 2,3%. El sabor amargo por el resultado no requiere ser ocultado, ya que el conjunto de los y las militantes de Ahora Buenos Aires sentíamos que estábamos para más en esta campaña y hacer política de manera abierta supone exponer, también, los objetivos y asumir cuando estos no son logrados intentando aprender de la experiencia y ser mejores militantes en el futuro. Las razones que explican este resultado son diversas y requieren un balance minucioso que trabajaremos con el conjunto de la militancia.

Una primera razón creemos que se relaciona con la excesiva autoreferencialidad de nuestra campaña electoral, en la que pusimos más énfasis en explicar quiénes éramos por sobre propuestas o ejes programáticos.

Una segunda es que subestimamos la poca instalación en la sociedad del sistema de las PASO. La gran mayoría de la sociedad porteña no está familiarizada con las primarias y tuvimos que convertir la explicación del sistema electoral en nuestro principal eje de campaña. Contarle a la gente por qué tenía sentido votar a Ahora Buenos Aires en Unidad Porteña aunque no íbamos a ganar esa primaria.

Una tercera explicación es que el frente Unidad Porteña no se instaló como tal, no hubo actividades en común, ni debates y por lo tanto en muchos sectores pasó desapercibida.

Una cuarta es el perfil “localista” de la propuesta de Ahora Buenos Aires. Si bien es un valor que creemos relevante en un distrito en el que hay una vacancia de discusión sobre la Ciudad, evidentemente esto no empalmó con una elección sumamente nacionalizada y polarizada.

Estas son algunas de las posibles razones por las que no logramos el objetivo que nos propusimos. Lo que no quita que hayamos crecido un 50% en los votos respecto de las PASO de 2015 y de que, tal como reflejó Página/12 a partir de un estudio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, se trate de un voto que en un 90% lo hizo plenamente convencido de nuestra propuesta.

Conclusiones 

El resultado electoral, claramente, no fue el esperado. No cumplimos nuestro objetivo y eso requiere ser explicado. Las hipótesis que ofrecemos en este primer balance se relacionan con el perfil de Ahora Buenos Aires y la dificultad de empalmar con el contexto de la elección, con la autorreferencialidad de la campaña y con la no instalación de las PASO.

En cuanto al balance político, hemos parado un espacio en CABA, incorporado grupos y referentes muy interesantes. Generamos entusiasmo en nuestra militancia y periferia. Crecimos electoralmente respecto del 2015 y fidelizamos un voto bastante duro. Ganamos en visibilidad y referencia pública.

Creemos que el balance es fundamentalmente positivo y que si bien no logramos el objetivo, debemos sacarle el máximo provecho posible en los próximos meses para capitalizar en militancia, construcción, articulaciones y referencia pública los logros de esta campaña electoral.