Volvió el fútbol pero no la cordura

Por: Hernán “Cherno” Aisenberg | 15 de marzo de 2017

Después de tantas idas y vueltas, apareció la plata que la AFA le debía a los clubes y los clubes a los jugadores. Los jugadores levantaron el paro y volvieron a jugar. Sin embargo, aunque los canales de deportes hayan vuelto a hablar de la pelota, de los árbitros, de los goles errados de manera insólita y los penales que no fueron, algo sigue oliendo mal.

Los dirigentes del fútbol se tomaron todo el verano para ponerse de acuerdo entre ellos y poder seguir adelante. Pero se olvidaron algo esencial: ¿cómo iban a resolver el tema de los sueldos adeudados? Había equipos que tenían deudas de hasta ocho meses. Los dirigentes de esos clubes contaban con la plata que la AFA debía dividir por el contrato de televisación de Fútbol Para Todos pero, con el contrato caído por decreto, ninguno de aquellos dirigentes se acordó de plantear qué iba a pasar con ese dinero en tantos meses de discusión.

Con el Estado firme en la posición de no pagar un peso más, salieron a buscar una licitación para un nuevo contrato. Pero el atraso en esta discusión y la falta de acuerdos también retrasó el ingreso de dinero a la AFA, que ya no pudo sostener la deuda. Los jugadores recordaron que son trabajadores y que podían exigir el derecho a cobrar los sueldos. Incluso hubo una gran solidaridad de varios jugadores de primera con salarios altísimos y al día (porque sus clubes no dependen de esa plata para pagar). Leo Ponzio a la cabeza de los jugadores de River y Matías Caruzzo con el plantel de San Lorenzo fueron un ejemplo de compañerismo.

El paro fue contundente y retrasó el fútbol una semana a pesar de la presión de casi todos los dirigentes que amenazaban con poner juveniles, aunque la AFA no lo permitiera. Los jugadores le ganaron la batalla a los dirigentes, a los medios e incluso al gobierno nacional que necesitaba de la vuelta del fútbol para tapar el conflicto docente, la movilización sindical con las bases presionando para un paro general y el paro internacional de mujeres. “El fútbol es algo productivo en lo social pero hay cosas más importantes como la educación. Se tiene que valorar más el reclamo docente”, dijo el capitán de River en plena discusión de los salarios de sus compañeros.

Elecciones en la AFA

Entre el acuerdo alcanzado a la hora de sancionar el nuevo Estatuto y la pelea con los jugadores pareció no haber más disputa entre dirigentes, que presentaron una lista de unidad en la que “Chiqui” Tapia (Barracas Central) sería el candidato a presidente de la AFA, Daniel Angelici (Boca), Hugo Moyano (Independiente) y Marcelo Achille (Defensores de Belgrano) los vicepresidentes y que contaría con el apoyo de Racing, Lanús, Huracán y varios dirigentes del Ascenso y del interior.

Eso sin antes intentar modificar el artículo 87 del Estatuto que habían votado, que convocaba a los candidatos a un Tribunal de Ética aprobado por la CONMEBOL y la FIFA. Estos dirigentes propusieron que fuera una entidad argentina la que controlara la idoneidad de los dirigentes argentinos y propusieron al Colegio de Abogados de la Ciudad, casualmente del que Angelici es vicepresidente. Para ser más claros, Angelici iba a ser juez y parte en un tribunal de ética.

La dupla Lammens/Tinelli, D´Onnofrio, Gámez y Verón son los grandes ausentes en ese acuerdo, aunque no pareciera que vayan a poder armar algo que pueda competir con el armado de Tapia y Angelici juntos. Por eso, primero aprovecharon este planteo de la CONMEBOL para atrasar las elecciones. Lo intentaron pero, finalmente, los dirigentes grondonistas (que están con Tapia) y los macristas (que están con Angelici) aceptaron el artículo 87 de la CONMEBOL y ratificaron las elecciones para el 29 de marzo, dejando a estos outsiders sin mucha posibilidad de acción.

Superliga y visitantes

Además, la única lista oficializada acordó armar una Superliga para los equipos de Primera y el Nacional B. La misma sería presentada en estos días, seguiría bajo la órbita de la AFA pero con una conducción, un estatuto y un reglamento aparte. Más allá de los rumores, todo indica que la Superliga empezaría a mediados de año con veinte equipos en cada categoría.

Dentro del Estatuto propuesto para la Superliga, habría un control sobre los ingresos de publicidad, un control sobre la gestión económica de los clubes, la reelección de autoridades limitada solo a una oportunidad y sanciones para los clubes que no cumplieran como descensos, inhabilitaciones y destituciones de cargos.

Lo más sorprendente fue el agregado de la obligatoriedad para dar un mínimo del 5% de las entradas al equipo visitante. Esto es difícil de explicar en un contexto en el que varios dirigentes de equipos grandes, entre ellos Angelici, fueron muy enfáticos en aclarar que no ven al fútbol argentino de hoy preparado para eso.

Sin ir más lejos, la primera prueba de 2017 fue fallida y no parece haber sido casualidad. Mientras el país miraba para Olavarría y lo que estaba pasando en el recital del Indio, los hinchas de Boca y de Lanús sufrieron las primeras consecuencias de viajar de visitante.

Boca se encontró con una popular sin paravalanchas y, en el grito del primer gol, los accidentes estuvieron a la orden del día. Por otro lado, en Avellaneda se dio un enfrentamiento entre granates y académicos que llevaron a que Blanco dijera públicamente que Racing no recibirá más visitantes. Esto se contrapone directamente a la propuesta de la Superliga, que el propio Racing estaría apoyando con la candidatura de su presidente a secretario general de la AFA.

Para quienes nos cuesta pensar en las buenas intenciones y las casualidades, empezamos a creer que los que no quieren el regreso de los visitantes prefieren una seguidilla de acontecimientos poco felices a reconocer que son los únicos que no quieren lo que todas y todos los futboleros venimos pidiendo.

Temas de la nota: