La semana pasada, Mauricio Macri dijo que antes los niños convivían con la mierda, para justificar que hoy no comen. Se trata de una falsa disyuntiva que sólo puede enunciar un tipo de mierda.

Todo niño tiene derecho a una alimentación saludable, educación de calidad, acceso a la salud, un ambiente libre de violencias y un barrio digno.

El régimen macrista ha deteriorado el acceso a todos estos derechos después de prometernos pobreza cero. Lo mínimo que podría hacer es pedir humildemente perdón. Sin embargo, pretende hacernos creer que el hambre es una situación coyuntural que se irá arreglando mientras realizan trabajos de fondo. Sufran ahora que luego vendrá el paraíso. Es la teología duranbarbesca del eterno "lo peor ya pasó".

Miente Macri cuando afirma que se avanzó en la provisión de infraestructura básica a los barrios populares. No se han realizado obras significativas de cloacas, desagües, conexión eléctrica, agua potable, veredas, cordón cuneta, espacios verdes o mobiliario urbano en los 4428 barrios populares de nuestro país.

Sin embargo, en la cuenta oficial de Carolina Stanley podemos ver un grupo de funcionarios prolijamente trajeados analizaban en un cómodo despacho perfumado "los avances en la consolidación y la implementación de la política de integración socio urbana en los Barrios Populares".  A mí me huele a mierda, pero veamos los datos.

En el año 2017, el Gobierno Nacional elaboró el "Plan Nacional del Agua y Saneamiento", donde se propuso como meta alcanzar una cobertura de 100% en agua potable y del 75% en cloacas. No obstante, el Plan no contemplaba a los 4428 barrios populares identificados por el RENABAP. Estas familias estaban fuera de los planes presidenciales. Son precisamente estos barrios dónde viven los pibes que no comen.  Más del 97% carecen de cloacas.

A partir de la lucha de los Movimientos, AySA se comprometió a realizar obras en 168 de estos barrios en territorio bonaerense. Un miserable 3,5% del total nacional. Sin embargo, ni siquiera cumplieron esta meta mezquina. Todos los días reclamamos en vano que se inicien las obras porque no han comenzado ni la mitad. Que con esta realidad el presidente se jacte de haber sacado a alguien de la mierda lo convierte en un verdadero canalla.

Otro dato esclarecedor es el presupuesto asignado a la Secretaría de Integración Social y Urbana: ¿saben cuánto destinó Macri a esos niños que tanto le preocupan? El 0,11% de lo que se gasta en propaganda oficial. Son 168 devaluados pesos que no alcanzan ni para urbanizar los tres barrios populares de Mar de Ajó. ¿No hay que ser una mierda?

(*) Presupuesto Administración Pública Nacional 2019: 258,9 billones. (**) https://chequeado.com/el-explicador/publicidad-oficial-de-nacion-en-2018-el-ano-de-menor-gasto-y-caida-de-la-discrecionalidad/
(*) Presupuesto Administración Pública Nacional 2019: 258,9 billones. (**) https://chequeado.com/el-explicador/publicidad-oficial-de-nacion-en-2018-el-ano-de-menor-gasto-y-caida-de-la-discrecionalidad/

Nuestros movimientos han participado, apasionadamente y sin prejuicios, en el relevamiento nacional de barrios populares y en la elaboración de la ley 27453. Luchamos por ella y reconocemos a todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria, oficialismo incluido, su aprobación. Estamos para acompañar cualquier política pública popular que mejore la calidad de vida de los humildes con cualquier gobierno. Sin embargo, el Ejecutivo incumple en forma pertinaz esta ley de la que se vanagloria. Al día de hoy, no se ha avanzado con el trámite de regularización dominial de un solo barrio.

Es ilustrativo que en los diez "consensos" que el macrismo quiere hacer pasar por un gran acuerdo nacional al estilo del dictador Lanusse no se mencionen ni los pobres ni la educación ni la salud ni la vivienda ni las cloacas ni el hambre. Macri no va a sacar a nadie de la mierda porque gobierna para unos pocos. Para salir de esta mierda, con la fuerza de nuestros votos, hay que sacarlo a él.

Por Juan Grabois para Infobae